25 años de una llama olímpica que no se apaga en la memoria de quienes la portaron por la Axarquía

25 años de una llama olímpica que no se apaga en la memoria de quienes la portaron por la Axarquía



Jesús Hurtado/Axarquíahoy.es

En estos días se conmemora el 25 aniversario de los Juegos Olímpicos que tuvieron lugar en Barcelona y desde axarquiahoy.es hemos querido saber que fue de aquellos que como voluntarios o mejores deportistas elegidos por sus ayuntamientos, tuvieron el honor de portar entre el 15 y 16 de julio de 1992 la antorcha olímpica diseñada por el catalán, André Ricard Sala por nuestra tierra.

¿Que recuerdan de aquel tan importante momento?

De la Axarquía recordamos al veleño ex futbolista del Málaga y FC Barcelona, Esteban Vigo, que durante un tramo de la tarde del miércoles 15 de julio (etapa 33 de la antorcha) y a la altura del restaurante Antonio Martín en la Malagueta portó la llama olímpica unos metros en dirección a la alameda de Málaga donde quedaría esta custodiada en el Ayuntamiento tras llegar esta de Las Palmas.

xxxoriginal_IMG_2013103_1017

En el trayecto hacía Granada del jueves 16 por la N-340, la atleta torreña Loli Martín Molina como voluntaria fue la primera deportista en volver a pasearla por las calles de Málaga también en su salida desde el Ayuntamiento de Málaga.

Ya como mejor deportista local de Vélez-Málaga y elegida por los medios, recordaremos a la jugadora entonces de Badmington y hoy de Pádel, la también torreña Vito Checa Martín que esta vez en bicicleta entraba a Torre del Mar desde la zona del Toro de Almayate llevando la antorcha por la Avenida de Andalucía hasta la plaza de la Iglesia de San Andrés entre las numerosas miradas de vecinos y transeuntes que se agolpaban en las aceras. Aún hoy esta fenomenal jugadora internacional “se le pone los bellos de punta al recordarlo. Y sigue dando las gracias a los que decidieron que ella fuera la portadora como mejor deportista local de Vélez-Málaga en ese momento”.

20370523_1372952029490258_895445020_n

Tras Checa le continuaría en el relevo un voluntario del COI y en otro punto destacado de la antigua N340 le esperaba el futbolista del Vélez CF, José Antonio Ruiz Cabezas que representaba a su pueblo, Algarrobo, como mejor deportista.

Antonio la portó también en bicicleta desde la entrada de Caleta de Vélez (a la altura del puerto) hacia Mezquitilla y de ahí fue recorriendo la antorcha por toda la costa por voluntarios y deportistas reconocidos hasta Granada. Antonio Ruiz actualmente es taxista en Algarrobo Costa y recuerda con mucho cariño aquel día, “Fue muy grande para mi, desde saber que la llevaría hasta el día en que la porté sobre ruedas unos dos kilómetros. Nunca podía imaginara que seria elegido como deportista para portar una antorcha de unos juegos, los primeros y de momento únicos de mi país. Repito inimaginable que esto me ocurriera” añade con brillo en sus ojos.

Una antorcha que guarda, como la ropa de aquel día intacta en el armario de su casa. Muchos de sus compañeros del día a día en el taxi, no conocen esta anécdota del que fuera muchas campañas centrocampista izquierdo del Vélez CF.

Antonio para nuestro artículo de axarquíahoy.es  volvió a lucir feliz con la antorcha en recuerdo de un día inolvidable para el, su familia y el pueblo de Algarrobo.

20368882_1460838474010695_2869830725224646493_o

Desde la ciudad de la Alhambra la llama olímpica pasaría por Almería, Murcia, Alicante, Valencia, Castellón de la Plana, Tortosa, Tarragona, Palma de Mallorca.  Por Andalucía fueron en total 743 kilómetros (con 935 relevístas) los que recorrió la antorcha olímpica, de ellos 411 se hicieron a pie y los otros 335 en una bicicleta que estaba adaptada para llevar la antorcha bien sujeta y segura.

xxx29422546

Desde Mallorca el 24 de julio por la noche hizo su entrada triunfal en Barcelona, donde  fue recibida la llama con una multitudinaria fiesta que se prolongó durante toda la noche en todos los distritos de la ciudad condal. Al día siguiente, ya se sabe, llegó puntual al Estadio Olímpico y su último relevo, el atleta paralímpico, Antonio Rebollo por medio de un lanzamiento con su arco encendería el pebetero, quedando así inaugurados los Juegos Olíimpicos de Barcelona 1992.

Fueron en total unas 9.400 personas, voluntarios, deportistas, las que llevaron la antorcha olímpica de mano en mano, kilómetro tras kilómetro, minuto a minuto por nuestro país durante 39 días y 17 comunidades autónomas.

Un recuerdo que para muchos aún sigue encendido en sus memoria, una tradición que de lejos en la historia del deporte olímpico se sigue realizando cada vez que se va a celebrar unas olimpiadas, tradición que según nos cuenta la mitología griega, desde que Prometeo robó el fuego a Zeus y se lo regaló a los mortales.