Absuelven al exalcalde de Cómpeta Leovigildo López de un delito urbanístico

Absuelven al exalcalde de Cómpeta Leovigildo López de un delito urbanístico



El Juzgado de lo Penal número 6 de Málaga ha absuelto al exalcalde de la localidad malagueña de Cómpeta Leovigildo López, que fue juzgado por un delito continuado de prevaricación urbanística por la concesión de cinco licencias para viviendas irregulares en dicho municipio. Asimismo, se absuelve a tres exediles, al constructor, al arquitecto municipal y al arquitecto de obra.

La Fiscalía, que va a recurrir la absolución, sostenía que el exalcalde, los tres concejales y el entonces arquitecto municipal venían utilizando como fórmula para eludir las restricciones de la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) la concesión de licencias de viviendas vinculadas a una explotación agrícola, para lo cual se necesitaba un proyecto de actuación.

Así, se señalaba que los miembros de la corporación eran “conscientes de la injusticia que se cometía con la concesión de las licencias”, pero que en este caso se dio permiso para la construcción de cinco viviendas, con informes sobre los proyectos de actuación en los que “de manera mendaz intentaba justificar la aprobación de los mismos”.

Ahora, la jueza señala que por el hecho de que el Pleno municipal aprobara los proyectos de actuación en contra de lo sugerido por la Junta “no se ha de concluir necesariamente la injusticia del acto” y se precisa que, en este caso, en la documentación que consta “se aprecia que las referidas parcelas cuentan con olivos de regadío y así la compró el promotor”.

Así, se indica que está “claro” que la Junta andaluza “tiene facultades y competencias para solicitar la nulidad de las licencias otorgadas para reparar el mal producido al medio ambiente” y, según se declara probado en la sentencia, no consta que la Consejería de Obras Públicas haya impugnado ante los tribunales contenciosos las licencias.

En cuanto al arquitecto municipal, la juzgadora indica que de los informes que redactó “no puede concluirse que el técnico exprese su posición favorable –ni tampoco desfavorable–” y sólo señala que “considera válida la decisión que adopte el pleno”. “Más bien se puede decir que el técnico no quiere implicarse en la cuestión”, apunta.