Cuatro pescadores de Nerja investigados por la captura y comercio ilegal de un tiburón de especie protegida

Cuatro personas están siendo investigadas por un equipo del Seprona (Servicio de Protección a la Naturaleza) de la Guardia Civil de Málaga como presuntas autoras de un delito contra la Fauna y Contra la Salud Pública, por la captura y el comercio ilegal de un tiburón zorro, una especie protegida

Cuatro pescadores de Nerja investigados por la captura y comercio ilegal de un tiburón de especie protegida



Cuatro personas están siendo investigadas por un equipo del Seprona (Servicio de  Protección a la Naturaleza) de la Guardia Civil de Málaga como presuntas autoras de un delito contra la Fauna y Contra la Salud Pública,  por la captura y el comercio ilegal de un tiburón zorro, una especie protegida.

Fue el pasado mes de noviembre cuando varias ONG avisaron al Seprona de la publicación de una fotografía en una red social en la que aparecía un ejemplar de tiburón zorro capturado.

Este animal se encuentra protegido por diferentes disposiciones tanto nacionales como internacionales, como son la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN o la Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora (Cites), estando totalmente prohibida su pesca, desembarque y comercialización.

Según ha indicado la Guardia Civil, los presuntos autores de dicha captura habían sido dos pescadores de Nerja, quienes una vez trasladado el animal a tierra, procedieron a su despiece y posterior venta a transeúntes y a varios establecimientos de la localidad, ofreciéndolo posteriormente en sus locales.

Los pescadores investigados faenan en aguas nerjeñas desde hace más de tres décadas, “siendo conocedores de las limitaciones que tienen determinadas especies y en especial las del ejemplar capturado, al igual que los propietarios y encargados de los establecimientos la tienen con lo que respecta a la trazabilidad de los alimentos que se comercializan en un restaurante”, señala la Guardia Civil.

Durante la investigación, impulsada bajo la dirección de la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga,  se obtuvieron los informes pertinentes de las distintas administraciones en los que queda patente “los graves riesgos derivados de la incorrecta refrigeración y manipulación de los productos de pesca, en especial de determinas especies como el tiburón zorro”, pues una contaminación externa “podría transmitir a los consumidores diferentes enfermedades como hepatitis A, entre otras”.

Desde el Servicio de Protección a la Naturaleza se recomienda a profesionales y particulares realizar la compra de productos perecederos “en lugares y establecimientos autorizados y que cumplan con todas las garantías establecidas, al objeto de poder ofrecer al consumidor final, no solo un producto de calidad, sino además una trazabilidad completa de dicha mercancía, que garantice que en la conservación y manipulación se han seguido todos los procesos higiénico-sanitarios”.

Asimismo, se informa de que en caso de captura o hallazgo de determinados ejemplares “es obligatorio comunicar a las autoridades pertinentes la captura, para que por ésta se tomen las medidas necesarias”.