Ejecutado el derribo de la vivienda rural en Almayate propiedad de un matrimonio de jubilados británicos

Ejecutado el derribo de la vivienda rural en Almayate propiedad de un matrimonio de jubilados británicos



El Ayuntamiento de Vélez-Málaga ejecutó este pasado lunes el derribo de la vivienda rural que el matrimonio de británicos jubilados formado por Gillian y Bob Ward se construyeron en una zona agrícola de Almayate Alto en 2006. Lo hicieron al parecer con una licencia municipal para reformar el cortijo en ruinas que compraron en 2005, pero durante la ejecución de los trabajos uno de los muros se cayó, por lo que el Consistorio les abrió un expediente y dio traslado del mismo al juzgado.

Este pasado mes de julio, once años después, el Juzgado de lo Penal número 4 ordenó al Ayuntamiento veleño que ejecutase el derribo del inmueble, de apenas 50 metros cuadrados, tras negarse los dueños a hacerlo. Fuentes municipales ya comentaron que desde el Ayuntamiento «se acata lo que dice la sentencia del juzgado en este caso», declinando hacer ningún tipo de valoración al respecto.

El matrimonio británico no quiso estar ayer presentes en el comienzo de los trabajos de demolición de la que era su «única vivienda». «Están muy mal psicológicamente y he preferido que no vinieran», confesó su nuera, Enma Ward, quien tampoco pudo entrar en la vivienda para retirar los últimos enseres personales. «La Policía Local no me ha dejado acceder», al tiempo que han anunciado su intención de seguir «luchando para combatir esta injusticia y dar a conocer más aún el caso», apostilló esta vecina de Torrox

El primer paso de esta familia es ponerse en contacto con el Consulado Británico en España para ver qué tipo de ayudas pueden ofrecerles, y si la justicia española no les ha hecho caso, acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo», explicó la portavoz de la familia, quien lamentó que a pesar de que su suegra se declaró culpable en el juicio celebrado en 2013 y pagó una multa de 1.000 euros, y después de presentar un proyecto de legalización en 2015, derribando un pequeño casetón que había en la terraza, aún así el juez ordenó el derribo de la vivienda», matizó.

La familia ha intentado hasta el último día recabar apoyos para paralizar el derribo de la casa, pero ni los numerosos escritos que han presentado en el Ayuntamiento ni la ayuda de la asociación Save Our Homes (SOHA), Salvemos Nuestras Casas, que integra a más de 400 propietarios de viviendas en el campo de la Axarquía, han conseguido frenar el derribo del inmueble ubicado en la cortijada Salvarrosa de Almayate Alto.

El matrimonio no sabe dónde podrá vivir ahora. Por el momento, están en un piso de unos amigos en Torre del Mar y están tratando de encontrar algún alquiler asequible. «No tenemos ninguna casa en Inglaterra y nuestra vida está ya aquí», han comentado.