El Clínicas Rincón consigue la victoria sobre la bocina

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Viny Okouo le da la victoria al Clínicas Rincón sobre la bocina ante Simply Olivar (80-78)

Ganar y empezar la segunda vuelta tal y como terminó la primera, encandilando a Torremolinos y con el equipo dando la sensación de que en la segunda vuelta dará un paso al frente. Así lo hizo el equipo de Paco Aurioles durante los primeros 20 minutos de partido ante los casi 500 aficionados de las gradas del Palacio San Miguel de Torremolinos, que vieron una auténtica exhibición de defensa y despliegue ofensivo por parte de un equipo malagueño. Luego, en la segunda mitad, el juego del equipo bajó sus enteros y a punto estuvo de costarle caro, hasta la peligrosa línea de verse contra las cuerdas y acudiendo a la última posesión para ganar. No obstante, el objetivo de la victoria se consiguió, aunque por lo visto en la pista toca mejorar y cerrar los partidos con más cabeza que la puesta en la segunda parte ante los maños, a los que se le ganó en el primer partido en la prórroga.

Ciertamente la primera parte se jugó a lo que quiso Viny Okouo. Bien es cierto que el arranque anotador de los maños ayudó demasiado a una victoria plácida, pero el ‘55’ estuvo inconmensurable y dominante bajo los tableros. Arrancó bien el equipo de Carlos Iglesias, pero la alegría y el saber estar en la pista poco le duró al equipo rival. Desde el 9-12 con un lejano triple Olivar ya no estuvo por delante mucho más. Apareció Carlinhos Cobos, quien con 7 puntos consecutivos aupó al Clínicas a ponerse por delante para ya no verse nunca más por detrás. Junto a él, la figura de Kenan Karahodzic y sobretodo, Viny Okouo, que hicieron de las suyas en la pintura ante la defensa de Olivar que se resignaba al poderío físico del congoleño. Los primeros diez minutos de partido ya marcaban una distancia de ocho puntos entre los dos equipos (27-19), con 10 puntos de Karahodzic y los 7 que anotó Cobos como protagonistas.

El recital de Viny se inició en la segunda salida a la pista con 13 puntos. Mates con falta y tiro adicional, movimientos de auténtico pívot en el poste. El interior estaba motivado y se veía superior, algo que aprovechó para que nadie pudiera hacer nada con él. Se puso en zona Zaragoza para intentar frenar el ciclón malagueño, que con el 34-23 tras un triple de Carlos Corts se gustaba. No sirvió de mucho, porque el granadino, inspirado un nuevo día más, la clavó desde el exterior otra vez para ascender la renta a un 45-32 cuando se habían puesto a 10 los filiales de CAI Zaragoza. Romaric Belemene, que no había anotado hasta el momento, se unió a la fiesta de la primera parte, para anotar cinco puntos seguidos y asistir a Kenan Karahodzic para que éste pusiera con un mate el 54-32 del descanso.

Muy fuerte salió tras el descanso el Simply Olivar, sabiendo sobretodo que lo que había mostrado en la primera parte no era ni de lejos lo que ha hecho un equipo que ya lleva cinco victorias en la liga con una de las plantillas más jóvenes de la competición. Tirando de orgullo y de defensa, los de Iglesias fueron migando poco a poco la moral de los malagueños, que dejaron para otro momento la lucidez ofensiva del primer y segundo periodo. Hasta 10 puntos remontó un equipo capaz de lo mejor y de lo peor, poniendo la luz de alarma en Torremolinos. Tuvo que pedir tiempo muerto Paco Aurioles con 64-52 porque sus chicos no estaban con las ideas claras. Había partido, y tras ir ganando de 24 puntos era algo impensable. Así, y con Olivar apretando de lo lindo, al último cuarto se llegó con 66-56. Borrón y cuenta nueva, porque aún había renta tras un buen primer tiempo.

Movidito arrancó el definitivo acto, con una canasta de Sanz que bajaba el marcador a ocho puntos (66-58) y con una técnica al banquillo visitante por protestar una falta sobre Carlos Corts. Lo que estaba claro es que Simply Olivar creía en la victoria, en la remontada, y eso le bastó para meterse aún más en el partido. Cinco puntos seguidos de Pursl y los tiros libres de García dejaban la situación a ocho minutos del final en 67-64. Los nervios empezaban a hacer mella en unos y en otro, pero quien se encontraba más acertado era Olivar. Llegó a empatar Riaukas (71-71) pero el Clínicas luchaba por despertar de la pesadilla en la que se había metido. Apareció un triple de Morayo Soluade (74-71) para dar aire y luego Cobos con dos tiros libres parecía que apagaba el fuego (76-71), pero tres minutos aún eran demasiados.

La situación no era ni mucho menos clara y los tiros libres iban a ser decisivos. No fallaba Zaragoza, pero tampoco el Clínicas (78-73) de la mano de Kenan. Quien tampoco lo hacía, desde el exterior, era una vez más García, que ponía en el último minuto un apretado 78-76. A la siguiente la metía Martí, para el 78-78 a falta de 60 segundos. Alargó la posesión Zaragoza, falló, y la última iba a beneficiar al Clínicas Rincón aunque en el reloj de partido marcaba un par de segundo más que el de posesión. Botó y botó Carlos Corts para jugarse un triple que no entró, pero el balón le cayó, como no, a Viny Okouo que la metió debajo del aro para el 80-78. Aún le iban a quedar 3 segundos al Olivar para empatar o ganar, pero OTRA VEZ Viny Okouo apareció para taponar el tiro e irse a casa con 22 puntos y 23 de valoración.

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