Por fin hay transporte entre la Axarquía y los conservatorios!

Por fin hay transporte entre la Axarquía y los conservatorios!



Hoy toca fin de ciclo. Hemos alcanzado lo que nos propusimos cuando nos embarcamos en esta aventura hace 3 años. Y hoy, se ha logrado al completo. Serán otros los que deban gestionar lo logrado. Y aún no sabemos ni siquiera si algún día podrán disfrutarlo nuestros hijos. Pero se ha conseguido al 100%.

Con el inicio de la línea regular de transporte entre la Axarquía y los conservatorios de la capital dos días en semana, ningún niño de nuestra comarca deberá abandonar su pasión, ni sus dones y talentos en la música, por no poder continuar sus estudios.

Hemos conseguido que todos, absolutamente todos, tengan una solución de continuidad. Los más pequeños ya lo tenían con el Conservatorio Elemental de Torre del Mar hasta los 13 años.

Hace unos meses alcanzamos un hito extendiendo esa edad dos años más, tras muchísimo esfuerzo, y así posibilitar que engancharan con el Bachillerato Musical.

Pero aún no estábamos satisfechos. Había niños que estudiaban otros instrumentos que no se impartían en Torre del Mar, o que estaban en años posteriores de las Enseñanzas Profesionales, y cuya continuidad aún peligraba.

Por eso, en silencio, y en contacto sólo con las decenas de familias involucradas, fuimos organizando un servicio de transporte que, gracias a la eficacia y el compromiso de las direcciones de los dos conservatorios malagueños, de buenos gestores de la Mancomunidad de Municipios, y del apoyo de esta institución y del Ayuntamiento de Vélez, hoy se hace realidad.

Atrás quedan las eternas reuniones veraniegas para unificar los horarios de todos los posibles beneficiarios en dos días.

Atrás quedan los centenares de whatsapps para localizar y explicar el servicio a tantas y tantas familias desperdigadas y desanimadas.

Atrás quedan las decepciones, los portazos, y las zancadillas de algunos que hoy nos agradecen lo alcanzado porque les beneficia, pero que antes nos dieron la espalda.

Atrás quedan los largos meses de oídos sordos, de lucha solitaria por un bien común y de un “gota a gota” incesante. Nos vimos con fuerzas para empujar, y lo hicimos casi en solitario. Hoy toca descansar. Pero no sin antes lanzar al viento dos reflexiones tras lo vivido en estos tres años:

1.-En el pasado reprochamos a políticos e instituciones su parálisis y su incumplimiento de los compromisos. Hoy, con no poco esfuerzo, esos compromisos están en marcha. Y ahora nos toca a las familias y a la ciudadanía, estar a la altura de las circunstancias. Nos toca ceder en nuestros intereses exclusivos para construir iniciativas en común. Nos toca corresponsabilizarnos de lo logrado en beneficio de las futuras generaciones de estudiantes y músicos, y no pensando sólo en nuestro “niño” o “niña”. Nos toca mantener viva la llama encendida.

2.-Aunque ha habido muchos sinsabores en el camino, y hemos dudado muchas veces, creemos que vale la pena que alguna vez en la vida todos luchemos por algo que beneficie a otros, y no sólo a nosotros. Sea lo que sea. Aunque sea en pequeña escala, es un regalo que le hacemos a la Vida, y siempre ésta nos lo devolverá.

Rafael Gutiérrez Díaz