Hoy se cumple el 59 aniversario del descubrimiento de la Cueva de Nerja

Hoy se cumple el 59 aniversario del descubrimiento de la Cueva de Nerja

Este viernes los descubridores de la Cueva de Nerja han visitado este monumento natural para conmemorar el 59 aniversario de su hallazgo. De este modo, Francisco Navas, José Torres y los hermanos Miguel y Manuel Muñoz han acudido a la gruta junto a sus familiares, acto en el que también ha estado presente el hijo del descubridor fallecido José Luis Barbero.

Los protagonistas del hallazgo, que han estado acompañados por el gerente de la Fundación, Luis Díaz, han cumplido de este modo con la tradición de reunirse cada año en la cavidad para recordar el acontecimiento, donde han repasado de primera mano los detalles sobre los proyectos e inversiones previstas a lo largo de los próximos meses.

 Desde la Fundación Cueva de Nerja han puesto en valor la deuda permanente que mantiene el municipio con los descubridores, advirtiendo que “se trata de una fecha fundamental para el desarrollo no sólo de Nerja, sino de toda la comarca de la Axarquía, alzándose como un elemento clave para la economía y el turismo del entorno”.

 

Historia de este tesoro arqueológico

El 12 de enero de 1959, cinco jóvenes se adentraron por la torca de la mina del cementerio, siguiendo a una bandada de murciélagos que salían de una estrecha grieta de la pared de esta cavidad. Dicha hendidura les condujo hasta un estrecho pasadizo, denominado desde entonces Conducto del Descubrimiento y que desembocaba en la que hoy se conoce como Sala de la Cascada o del Ballet.

Impresionados tras iluminar con su linterna la gran maravilla geológica que constituía ese espacio inicial de la gruta nerjeña y mientras oían el batir de alas de miles de murciélagos que los acompañaban en su aventura, una mezcla de temor y emoción les embargaba. No tardaron en alcanzar nuevos rincones y tomar conciencia de la importancia de su hallazgo.

En este punto, avanzaron hasta llegar a la Sala de los Fantasmas, donde descubrieron dos esqueletos humanos. El miedo les hizo abandonar aquí su aventura, pero días más tarde regresaron a la gruta, esta vez acompañados por dos de sus maestros, quienes dieron fe de la veracidad del descubrimiento.