Investigada una pareja de septuagenarios de la Axarquía por comprar un bebé por 100.000 euros

Investigada una pareja de septuagenarios de la Axarquía por comprar un bebé por 100.000 euros



Un matrimonio de septuagenarios de la Axarquía es investigado y otras dos personas han sido detenidas por la supuesta compra de un niño que ahora tiene ocho meses. La madre biológica es una mujer de nacionalidad rusa de unos 30 años. El matrimonio, sin hijos, ha reconocido ante la Policía Nacional adscrita a la Junta de Andalucía, encargada de las pesquisas, que supuestamente pagó para reconocer al niño porque quería un heredero para sus bienes. La investigación ha determinado que la pareja ha abonado algo más de 100.000 euros en todo el proceso. Los dos arrestados, acusados de actuar como intermediarios, son un abogado y una mujer que ejerció como intérprete.

Han sido agentes del Área de Protección de Menores de la Unidad del Cuerpo Nacional de Policía Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía los que han detenido a estas cuatro personas por su presunta participación en un delito contra las relaciones familiares, consistente en la alteración de la paternidad del menor.

En nota que nos facilita Europa Press el delegado del Gobierno andaluz en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, ha informado en rueda de prensa de que la investigación se inició a mediados de mayo de este año después de que el matrimonio llevara a una revisión médica al bebé de ocho meses, detectando los facultativos que podría tener una enfermedad congénita. Por ello, reclamaron la presencia de la madre biológica, sin que ésta llegara acudir tras alegar el matrimonio diferentes excusas.

Ante esta situación, los servicios sociales alertaron al Servicio de Protección de Menores, que solicitó la colaboración de la Policía Nacional adscrita a la Junta de Andalucía. De esta forma se puso en marcha una investigación que permitió determinar que la madre del menor era una mujer de nacionalidad rusa de unos 30 años, que vivía en Rusia y que había viajado a España aproximadamente un mes antes del alumbramiento, dando a luz en una clínica privada de la provincia de Málaga. Al parecer, había abandonado el país un día después de inscribir al bebé en el Registro Civil como hijo suyo y del presunto padre.

Las investigaciones resolvieron también la poco probable paternidad biológica del supuesto padre, ya que se comprobaron las posibles circunstancias en las que pudiera haber coincidido con la madre biológica, siendo inexistentes. El hombre carecía de pasaporte y jamás había viajado a Rusia, extremos que evidenciaban la falsedad de esa paternidad.
Para resolver todas las circunstancias, los agentes iniciaron la búsqueda del matrimonio, con un dispositivo policial desplegado en diferentes domicilios de la capital malagueña y de la Axarquía, ya que esta pareja disponía de varias propiedades donde habían residido de manera alternativa.
Finalmente fueron localizados, junto al menor, en una cochera adaptada como vivienda de la comarca axárquica, de unos 25 metros cuadrados, sin que las condiciones del lugar fueran las más adecuadas desde el punto de vista de la salubridad. Una vez localizados fueron trasladados a dependencias policiales en calidad de investigados.

El presunto padre reconoció que el bebé no era hijo suyo y que él y su esposa, a fin de tener un heredero de sus bienes, habían decidido pagar para reconocer al hijo de una mujer de nacionalidad y residencia en Rusia, de unos 30 años, a la que habría entregado diversas cantidades de dinero en varios pagos. Él detenido explicó que en la operación de adquisición del niño habían participado otras dos personas, un abogado y una mujer también de nacionalidad rusa y residente en la provincia, quien hizo las funciones de intérprete. Estas dos personas participantes en la operación habían organizado y estado presentes en varias actos: recogida de la madre a su llegada a España, nacimiento y registro del recién nacido.

El abogado y la intérprete que hicieron de intermediarios fueron posteriormente detenidos como presuntos autores de un delito contra las relaciones familiares. De las declaraciones de estos dos arrestados se dedujo que los poseedores del bebé habrían pagado una cantidad superior a los 100.000 euros para poder traer a la mujer rusa embarazada de ocho meses hasta Málaga, que diese a luz en un centro hospitalario de la provincia e inscribir al recién nacido en el Registro Civil como hijo de la misma y del marido.

Este caso ha sido remitido al juzgado de instrucción de guardia y el niño ha quedado bajo la protección del Servicio de Menores de la Junta de Andalucía en Málaga, que ha iniciado los trámites para el desamparo del mismo, a fin de asumir su tutela.