La sequía está obligando a que los cultivos de la Axarquía se réguen con agua regenerada

La sequía está obligando a que los cultivos de la Axarquía se réguen con agua regenerada



En estado de alerta por sequía desde hace quince días, el embalse de La Viñuela que abastece a la Axarquía no puede garantizar la actual demanda de agua en los próximos meses si continúa sin llover. En previsión de que eso ocurra, la empresa pública de aguas y saneamiento Axaragua, dependiente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa Oriental, y la Junta de Andalucía trabajan ya en otras medidas para tratar de paliar la preocupante de la situación y una de ellas será la autorización para que los agricultores de algunos puntos de la zona empiecen a regar este mes con agua regenerada.

No será una opción para los regantes, aseguró el presidente de la entidad, Gregorio Campos, porque “el pantano está al límite y no queda otra”. La medida se pondrá en marcha una vez que el Gobierno andaluz tramite la concesión administrativa para el uso del agua reciclada para el riego en aquellos sitios donde a día de hoy sea posible por la existencia de canalizaciones entre las depuradoras de la zona con la red de riego.

De las cinco estaciones depuradoras de aguas residuales que hay en la Axarquía, todas ellas incluyen sistema terciario, solamente es posible en estos momentos en dos de ellas. En el caso de la de Vélez-Málaga todo está preparado después de que Axaragua haya acometido recientemente “una importante inversión” para poner a punto las instalaciones, según confirmó Campos, que añadió que se han probado incluso las canalizaciones con agua potable para comprobar que funcionan.

En cuanto llegue la autorización de la Junta, algo que se prevé que ocurre en breve, se comenzará a enviar diariamente un volumen de hasta 9.000 metros cúbicos diarios de agua reciclada de los casi 20.000 que la planta está tratando a los cultivos de la margen derecha del río Guaro a su paso por ese municipio. Y se hará a través de una conducción, ya construida de unos 500 centímetros de diámetro, que parte de la propia depuradora y que llega hasta una balsa cerca de Benamocarra desde donde engancha con la red de riego de la zona.

Según el presidente de Axaragua, se trata de “un agua de magnífica calidad” para los cultivos leñosos y que en la zona se traduce en aguacates y mangos, y con esos 9.000 metros cúbicos diarios se estima que se podrían ahorrar unos cuatro hectómetros anuales del pantano de La Viñuela, que se encuentra a apenas el 31% de su capacidad total.

La otra depuradora de la Axarquía que está en disposición de enviar agua regenerada a los agricultores es la de Algarrobo, puesto que también dispone de canalizaciones y únicamente haría falta también la modificación administrativa de la actual concesión de riego. Pero Campos advirtió que “en cuenta se tenga el papel en la mano se podrá empezar regar también”.

Más a largo plazo se podría hacer en las dos plantas de Torrox ya que en esos casos no hay conducciones hechas y requerirían “inversiones de gran calado para poder enganchar con la red de riego”, indicó el responsable de la entidad de la Mancomunidad de Municipios oriental. En el caso de la depuradora de Rincón de la Victoria, existe la posibilidad a día de hoy de regar con agua ya depurada el Campo de Golf de Añoreta gracias a unas instalaciones acometidas por los propios dueños.

Si las cinco depuradoras dispusieran de las conducciones necesarias se podría disponer de unos diez hectómetros anuales de agua regenerada para el riego y que “ahora mismo se están tirando al mar”, señaló Campos, que advirtió que “no es justo que estemos pasando fatigas para abastecer a la población y los regantes no usen un agua cuya dinámica ha cambiado mucho gracias a una normativa muy estricta”.

Esos diez hectómetros cúbicos supondrían un 40% de la demanda anual de agua para riego en la Axarquía que ronda los 22 hectómetros cúbicos frente a los 18 destinados al abastecimiento de los 200.000 habitantes a los que Axaragua da servicio. Aunque el llamado Plan Guaro para el riego de la zona estimaba en sus orígenes unas 6.600 hectáreas de superficie regable, la proliferación de aguacates y mangos principalmente ha hecho que esa cifre se eleve hasta las 10.000 hectáreas en la actualidad. Una cifra que, en su opinión, “hay que regular para que no aumente porque no hay más agua”.

Axaragua definirá en este mes las tarifas que deberán pagar los agricultores que usen el agua regenerada. “Es más cara, pero no hay otra en la situación actual”, apuntó.

EP