Rocío Molína, la torreña que cayó del cielo y puso el Teatro Cervantes en pie

Rocío Molína, la torreña que cayó del cielo y puso el Teatro Cervantes en pie
La bailaora torreña de de 32 años, Rocío Molina, volvió a ser profeta en su tierra, Málaga, con un lleno en el Teatro Cervantes donde presentaba “Caída del cielo” que con ella había inaugurado el Festival de Nimes y que puso al público en pie.
Rocío arrancó con bata de cola, tirada en el piso, haciendo alarde de técnica y de cuerpo porque ahora además de bailar de pie, también baila tumbada. Lo hizo con los sones de “Vuelta de Paso” del disco Omega, de Enrique Morente y Lagartija Nick, un tema que junto a “La leyenda del tiempo” del inmortal Camarón de la Isla a media función, dejaba claro que el espectáculo de Molína se alineaba con los estilos rompedores y sorprendentes.

Mostró un amplio repertorio de zapateados, giros y quiebros de tronco, manos, pies y brazos hechos en horizontal que lamían el suelo… como si bailara pegada a su sombra, pintando con su bata de cola lienzos imaginarios en la pintura de su arte. Y es que la torreña mezcló elementos del flamenco, del más ortodoxo, con danza contemporánea e incluso con bailes más propios de una rave. Todo conjuntando con elegancia, cautivando a todos los presentes.

La que fue Premio Nacional de Danza con 26 años, llegó recientemente a comentar que “esta obra me ha salido de los ovarios y con ella celebro ser mujer.” La verdad que sí, arreos no le faltó en una noche tremenda de baile y danza, que hizo ganarse y poner en pie al público asistente.