Peligra la viabilidad de la empresa adjudicataria de las obras de la depuradora de Nerja

La constructora Isolux-Corsán se ha acogido al preconcurso de acreedores para negociar con los bancos una inyección de capital de 400 millones y evitar en último término el concurso. Esto añade más incertidumbre a la fecha en que terminarán las obras de una depuradora muy necesitada en Nerja, único gran municipio del litoral malagueño sin depuradora de aguas residuales. A esto se añade las recientes roturas en los emisarios submarinos que bombean los residuos para alejarlos de la costa

Peligra la viabilidad de la empresa adjudicataria de las obras de la depuradora de Nerja



Isolux Corsán, empresa adjudicataria de las obras de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Nerja (EDAR),  decidió ayer acogerse al preconcurso de acreedores para contar con cuatro meses más para negociar con los bancos una inyección de capital de unos 400 millones que garantice la viabilidad de la compañía y, en último término, evitar el concurso, o lo que se conoce vulgarmente como quiebra. La compañía de construcción e ingeniería tiene operaciones en 35 países y emplea en la actualidad a 5.236 trabajadores.

Esta decisión de acogerse al preconcurso se debe a que no han salido adelante las  negociaciones con sus tres principales bancos acreedores y accionistas: Santander, Bankia y CaixaBank, que llevan en marcha desde 2016. Ahora, la compañía de construcción e ingeniería dispone de cuatro meses para renegociar la reestructuración y evitar un concurso que llevaría a la liquidación, debido a la gran deuda de la firma.

Las obras de la Estación depuradora de Aguas de Nerja comenzaron a principios de 2014 y tendrían que haber finalizado el verano de 2016, pero no fue así, pues las obras estuvieron casi paralizadas hasta que en enero del año pasado se volvieron a retomar. Los motivos de las continuas parálisis, que llevaron a la creación de una Comisión de Investigación,  fueron las dificultades técnicas y administativas de la empresa concesionaria y la necesidad de elaborar un proyecto complementario para incluir ocho puntos de vertido por valor de 2,2 millones de euros, ascendiendo el coste  a 25,6 millones. A todo ello se suma  ahora la preocupación por la situación de la empresa adjudicataria,

Según el Ministerio de Medio Ambiente, que dirige y financia en su totalidad  la EDAR nerjeña, las obras están casi al 80% de ejecución, mientras que la planta de tratamiento, situada en la zona de Aguahierro, al noreste del término municipal, está al 96%. La previsión del Gobierno central, antes de que se conociera el preconcurso de la empresa, era que estaría terminada para finales de 2017. Sin embargo, a la incertidumbre por el futuro de la compañía se suman las dificultades técnicas de las actuaciones aún por ejecutar. Así, queda por colocar el colector a lo largo de la avenida Antonio Ferrándis ‘Chanquete’, desde la estación de bombeo de la desembocadura del río Chíllar, hasta conectar con la calle Diputación. Además, falta por instalar el nuevo emisario submarino de Burriana y el que sustituirá al que se ha roto frente a la playa de El Chucho.

La noticia del preconcurso de acreedores de Isolux Corsán sembró la preocupación en el ámbito político. La alcaldesa Rosa Arrabal, (PSOE) informó que va a solicitar reunirse nuevamente con el Ministerio del Medioambiente para obtener más detalles sobre el estado del proyecto.

Por su parte, la concejala Mari Carmen López (Ciudadanos)  que preside la Comisión de Investigción sobre la EDAR denunció ayer  que varios camionos de desatoro vertieron aguas fecales en la zona de Burriana.  Al respecto, el edil del PSOE José María Rivas  indicó en el último pleno que “se trata de una práctica habitual”, palabras que ha criticado la edil de Ciudadanos. La alcaldesa ha anunciado que se ha sancionado a los responsables de estos vertidos.

El emisario submarino de la playa de El Chucho, en Nerja, tiene otro agujero mayor