Tras sus primeros pasos en el Faro de Torrox y el Málaga Jugend ingresó en la cantera del FC Barcelona hasta que en edad de juveniles fichó por el filial del Espanyol, con quien debutó posteriormente con el primer equipo en la máxima categoría. Tras un periodo de cuatro temporada (entre 2009 y 2013) se incorporó al Rayo Vallecano, del que sale hacia Granada tras cumplir contrato.

Baena en un centrocampista de ida y vuelta, físico, capacitado para destruir juego e involucrarse en tareas de apoyo en la creación. Se trata de un futbolista sacrificado con los objetivos del equipo.