Significado del factor humano en la Seguridad Vial

19

El factor común a estas preguntas es que todas ellas encierran un planteamiento relativo a alguna posibilidad de actuación. No se trata de repartir la “tarta” de la responsabilidad en triángulos parecidos a los quesos en porciones para decidir quien se lleva el queso más grande, sino de encontrar respuestas.

La formación de los formadores que se ocupan de la enseñanza de la conducción es una de las respuestas a la tercera pregunta. Una parte de esa formación consiste en disponer de una información que nos permita interpretar adecuadamente los indicadores que utilizamos para formarnos una idea acerca del estado de la seguridad vial en un determinado tiempo y lugar.

Los datos sobre accidentes son el indicador más ampliamente utilizado, especialmente cuando tratamos de formarnos una idea general sobre el estado de la seguridad vial en un país o región. También son indicadores válidos los datos sobre infracciones, los registros de conductas observadas por un equipo de investigación, o las encuestas de opinión.

A través de los datos intentamos formarnos una concepción de la realidad. Si tenemos en cuenta que una gran parte de la información que utilizamos son datos estadísticos, veamos qué hacemos con esa información.

La interpretación de los datos estadísticos encierra cierta complejidad, y cada estudio estadístico tiene un planteamiento propio. En este caso vamos a considerar algunos detalles de interés sobre las estadísticas de accidentes.

A todo el mundo le parece obvio que hay conductores más seguros y menos seguros. Curiosamente, pocas personas parecen tener un concepto claro de “conductor seguro”, mas allá de decir “que no tenga accidentes” o que sea respetuoso con las normas. Algunos profesores de escuelas de conducción dicen tener intuiciones claras que les permiten pronosticar el desempeño futuro de sus alumnos.

Como todos observamos que algunas personas parecen repetir consistentemente ciertas conductas que consideramos más arriesgadas, es fácil pensar que su conducta se explique por algún factor individual, independientemente de las diferentes circunstancias en que cada persona conduce, y que este factor individual hace que ciertos individuos tengan mayor probabilidad de verse involucrados en un accidente.

Cuando además nos encontramos con datos estadísticos que reflejan diferentes tasas de accidentes en diferentes grupos, esta hipótesis de la propensión viene como “anillo al dedo” para explicar esas diferencias. Así nace la idea de hablar de sujetos más o menos predispuestos a sufrir accidentes. El concepto de “propensión a los accidentes” data de 1919 y hasta nuestros días ha sido objeto de amplias controversias.

El análisis estadístico de la distribución de los accidentes ha sido utilizado tanto por los defensores como por los detractores del término.

La idea de propensión implica necesariamente la idea de predicción. Ser propenso a algo significa tener alguna diferencia individual que puede ser identificada como causante de una mayor vulnerabilidad, o algo parecido.

La idea subyacente es que, si existe un grupo de conductores más propenso a tener accidentes, la mayor proporción de accidentes de este grupo debe mantenerse a lo largo del tiempo. Pero los datos no son decisivos, porque las correlaciones no son muy altas.

En todo caso se podría plantear la hipótesis de que la probabilidad de verse implicado en un accidente variase entre los individuos y variase también a lo largo del tiempo para una misma persona, en cuyo caso la idea de la propensión resulta algo confusa, porque la probabilidad de accidentarse parece depender más de las situaciones, y no tanto de la persona, definida por una serie de rasgos o características, en cuyo caso parecería más lógico hablar de situaciones de riesgo que de personas predispuestas.

Es cierto que no todo el mundo tiene las mismas aptitudes, y también es cierto que existen comportamientos más arriesgados y más seguros. Pero una vez establecidas esas diferencias, conviene no olvidar, que, a pesar de ello, la mayoría de los accidentes los producimos todos…

Comentarios
Cargando...
error: Contenido protegido

Si continúas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar