martes 7/12/21
El-Juicio-de-los-7-de-Chicago-2-
Imagen de El Juicio de los 7 de Chicago

Este drama judicial recrea un caso real que contiene aspectos sumamente interesantes, con el aliciente añadido de su carácter coral, aunque otros resultan puramente rutinarios, lugares comunes en los cuales reincide hasta entonarse superada la mitad del metraje. A partir de ahí, mejora sustancialmente su discurso y refuerza la intención de proporcionar al espectador una vinculación de los acontecimientos con sucesos más cercanos en el tiempo.

En 1969 se celebra en Chicago el juicio a siete individuos detenidos durante los altercados con la policía ocurridos con motivo de la convención del Partido Demócrata celebrada un año antes. Todos ellos están vinculados a organizaciones juveniles y pacifistas que se manifestaban contra la guerra de Vietnam, a quienes se suma Bobby Seale, cofundador de los Panteras Negras. Si bien la decisión sobre su culpabilidad o no corresponde al jurado, se enfrentan al tendencioso e inflexible juez Julius Hoffman.

Poca profundización de los personajes y diálogos redondos

La película se abre con unas imágenes de archivo elocuentes a la hora de definir el convulso clima sociopolítico que sufría Estados Unidos a finales de los 60. Esbozadas las circunstancias que envuelven la trama, presenta con celeridad a sus protagonistas. Esta parcela se queda corta: se ilustra convenientemente su implicación en los hechos y describe los ideales que defienden, pero sin profundizar demasiado en esas figuras. Lo compensa con unos diálogos redondos, dinamizando así el desarrollo de las secuencias que se suceden ante el estrado. En ese sentido, también se agradece la inserción de varios instantes cómicos, anécdotas que realmente se produjeron en el transcurso de la vista.

A lo largo de buena parte del film prescinde de escenificar los desórdenes que derivaron en una batalla campal. Cuando el guion se decide a hacerlo, gana en sensaciones, facilitando cierta empatía con los acusados. De esta manera, allana el camino a un cierre satisfactorio.

Un Frank Langella que sobresale

De entre los reconocidos actores del reparto, sobresale Frank Langella, que borda su odioso papel. Rayan igualmente a gran altura Mark Rylance, Joseph Gordon-Levitt, Sacha Baron Cohen y John Carroll Lynch, un secundario de peso; mientras Eddie Redmayne cumple con mayor discreción en un rol que exige contención.

Tras Molly's Game (2017), Aaron Sorkin se consolida como un director para tener en cuenta.

Críticas de Cine: EL JUICIO DE LOS 7 DE CHICAGO
Comentarios