lunes. 15.08.2022
Fotograma de la película. Foto: Archivo.
Fotograma de la película. Foto: Archivo.

Michael Bay (Dos policías rebeldes, La roca, Armageddon, Pearl Harbor, Transformers) se ha empeñado en demostrar insistentemente sus habilidades para filmar secuencias de acción; esta afición debe ser adictiva puesto que las dosis son cada vez mayores. Aquí toma prestado el argumento del thriller danés Ambulancen (2005), llevando los 80 minutos de aquel a casi el doble de metraje. Lo mejor de la película reside en una primera hora espectacular, impactante e impecablemente rodada, pese a gustarse en muchos momentos. Y lo peor radica en que posteriormente la estira demasiado, adornándose con detalles imposibles y circunstancias forzadas.

Will Sharp sirvió con honor en las tropas estadounidenses enviadas a Afganistán, siendo condecorado con el Corazón Púrpura. Ahora, las cosas han cambiado: no encuentra trabajo y atraviesa serios apuros económicos, lo cual le impide pagar el seguro médico. Esta situación llega en mal momento porque su esposa padece cáncer y necesita una operación muy costosa. Es entonces cuando Danny, a quien tiene por un hermano, le propone que participe en el inminente atraco al Banco Federal de Los Ángeles; el enorme botín solucionaría sus problemas. Acepta la oferta, pero el plan no saldrá exactamente como habían previsto.

Ya antes del robo, adelanta una escena realmente intensa, donde interviene la sanitaria de la ambulancia a la que alude el título. Sin alargarse en los preámbulos, presenta a los protagonistas y pasa a centrarse en el asalto. En esos instantes iniciales crea la atmósfera de tensión precisa, abordando el calculado golpe con agilidad y destreza visual. La irrupción de varios agentes encubiertos desata un tiroteo épico. El director mueve las cámaras a las mil maravillas, con unos recursos técnicos, incluyendo drones y helicópteros, que demuestran su pericia, consiguiendo el resultado esperado.

Le imprime un tono altamente adrenalínico a la huida de los ladrones. Ahí comienza una persecución eterna y acelerada, en la que se suceden incidentes de todo tipo. Mantiene el suspense, aunque falla al amagar con introducir notas de humor fuera de lugar. Lo mismo ocurre con algunos diálogos y contratiempos totalmente increíbles.

El polifacético Jake Gyllenhaal (Zodiac, Prisioneros) proporciona carisma a un criminal que va excediéndose en sus reacciones paulatinamente. Eiza González (Fast & Furious: Hobbs & Shaw) resuelve bien las exigencias de su papel y Yahya Abdul-Mateen II (Candyman) cumple sin despuntar.

Crítica de Cine: AMBULANCE PLAN DE HUIDA
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