martes 30/11/21
La chica del brazalete
La chica del brazalete

El thriller judicial da cobertura a un film más preocupado por profundizar en temas como la relación de los adolescentes con sus padres, los prejuicios sobre la libertad sexual y la tendencia a la hiriente condena social. Mantiene siempre el interés del espectador por la resolución del crimen que se aborda ante el estrado del tribunal, pero lo hace básicamente a modo de gancho y vehículo para sus verdaderas intenciones. Expuestos hábilmente esos argumentos de fondo, que invitan al debate, resuelve la trama sin giros imprevisibles.

Lise disfruta de un soleado día de playa cuando tres policías se acercan y le solicitan que les acompañe. Dos años después se encuentra bajo arresto domiciliario, esperando a comparecer en el juicio por el asesinato de su mejor amiga, con quien pernoctó pocas horas antes de que fuese apuñalada. Atendiendo a las pruebas recabadas, es la única sospechosa, pese a declararse inocente desde el principio.

Un comienzo intrigrante

Tras la intrigante introducción, el relato se relaja en los compases iniciales, extendiéndose en la descripción del acomodado entorno de la joven y su familia, que confía plenamente en ella. De esta manera, acentúa el contraste con algunos detalles que saldrán a la luz durante la vista.

El guion no busca sorprender volteando la versión de los hechos, sino que partiendo de circunstancias cotidianas, vinculadas a esa edad de experiencias y descubrimientos representada por la protagonista, enfatiza el choque generacional con las ideas tradicionales y la estigmatización automática de cuanto se aleja de lo convencional. Logra sus propósitos aun a costa de imbuir el desarrollo de cierta tibieza, tónica que alcanza también a su desenlace, poco concluyente.

Gran reparto

Melissa Guers debuta delante de las cámaras y rinde a la perfección en un papel que llena de naturalidad. Dota a su personaje de aparente indiferencia y se muestra sumamente reservada, particularmente con los adultos, explotando emocionalmente en los instantes precisos. Está bien secundada por Roschdy Zem (El precio de la fama, Días de gloria), Chiara Mastroianni (La última locura de Claire Darling) y Anaïs Demoustier (Los consejos de Alice), que abandona sus habituales registros cómicos, asumiendo un convincente rol de fiscal arisca e inflexible.

Resulta recomendable, especialmente si no se ha visto la película argentina Acusada (2018) con cuya historia emparenta esta producción francesa.

 

Críticas de Cine: LA CHICA DEL BRAZALETE
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