miércoles 8/12/21
Manual de la buena esposa fotograma
Manual de la buena esposa fotograma

Las buenas intenciones de esta película francesa se quedan en una tontuna cursi que desperdicia paulatinamente sus aprovechables mimbres argumentales. Planteada como una comedia, apenas tiene momentos verdaderamente inspirados y el guion se dedica básicamente a concatenar incidencias de desigual interés.

A través de una academia ficticia, recrea lo que fueron unas instituciones femeninas de enseñanzas domésticas hoy impensables; pero la caricatura no termina de funcionar, y cuando quiere enfatizar el choque con la mujer del mañana, opta por un desenlace de vergüenza ajena.

Esposas ejemplares

En un bello paraje de Alsacia se encuentra la escuela de señoritas que dirige Paulette Van der Beck. Ella misma, junto a su cuñada Gilberte y la estricta sor Mariè-Thérèse se encargan de instruir a las jóvenes que no cursarán estudios universitarios, con el propósito de que lleguen a convertirse en unas esposas ejemplares. Les aleccionan sobre los deberes conyugales en diferentes ámbitos domésticos bajo la autoridad marital. En puertas de Mayo del 68, son varias las chicas que comienzan a cuestionar ese sistema.

Tras una presentación prometedora, se alterna la atención entre los adultos y las futuras amas de casa. En el primer caso abundan las excentricidades y notas prácticamente surrealistas, que pretenden hacer reír y rozan lo ridículo. La progresiva apertura de miras de su protagonista, se escenifica mediante una serie de situaciones sainetescas.

Ansias de ruptura y liberación

Por otra parte, al centrarse en las alumnas, el relato se muestra desangelado. Plasma sus ansias de ruptura y liberación recurriendo a circunstancias pueriles. Solo ciertos detalles invitan a esbozar una sonrisa por lo chocantes que resultan desde una perspectiva actual.

La correcta ambientación y en general, sus virtudes técnicas, no salvan esta especie de vodevil, en ocasiones alocado y rematado con una secuencia sorprendente y sonrojante a la vez.

Juliette Binoche, Yolande Moreau (Séraphine) y Noémie Lvovsky (Rosalie Blum) sobreactúan constantemente. Todo lo contrario sucede con las actrices que encarnan a sus discípulas, algo más naturales; provocando un contraste difícil de digerir.

 

Críticas de Cine: MANUAL DE LA BUENA ESPOSA
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