miércoles 8/12/21
UNA NIÑA FOTOGRAMA
UNA NIÑA FOTOGRAMA

El director y guionista Sébastien Lifshitz se acerca con tacto y sensibilidad a un tema delicado, el del trastorno de género; que cobra especial trascendencia al manifestarse durante la infancia. Le basta encuadrar a la protagonista para tocar la fibra sensible. No obstante, a lo largo del documental se aprecian algunos aspectos que le impiden redondear el trabajo: la excesiva participación de la madre y la ausencia de testimonios de quienes representan los prejuicios y el rechazo.

Sasha tiene siete años y prácticamente desde que empezó a hablar quiso ser una niña, a pesar de su naturaleza masculina. En principio, sus padres y hermanos no dieron ninguna importancia a este reiterativo deseo; pero se fueron acumulando tantas evidencias que terminaron por aceptar y reconocer su identidad femenina. A partir de ese instante, encontrar alguna explicación médica y conseguir el respeto de los demás se convirtió en un calvario.

Plena inocencia

La película muestra a la pequeña (en ocasiones incómoda delante de las cámaras) imbuida de inocencia, incapaz de entender los reparos y actitudes de los adultos; lanzando así un rotundo mensaje en favor de la tolerancia. En esos momentos, sus contenidos adquieren la apreciable entidad que le ha reportado diferentes galardones y reconocimientos.

La figura materna expone con dolor su complejo de culpa, la vergüenza de pasar por este trance y el temor ante las discriminaciones y vejaciones a las cuales habrá de enfrentarse su hija en el marco de una sociedad mayoritariamente excluyente con quien osa apartarse de lo que se entiende por normal. Esta emotiva declaración comienza siendo demoledora, si bien conforme se repite, eclipsando al resto de aportaciones, el desarrollo del film se resiente y pierde frescura.

Incidentes escolares

Se mencionan insistentemente los conflictos e incidentes ocurridos en el colegio y en la escuela de ballet, aunque nunca pone cara a aquellos que señala. No cabe dudar de las versiones que escuchamos, sin embargo, esas intervenciones, con distintos puntos de vista, hubiesen podido respaldar aún más las razones de su denuncia y provocar el debate y la reflexión.

Al margen de lo anterior, las palabras de la especialista en la materia resultan esenciales y nos ilustran sobre un cuadro ajeno a cualquier atisbo de manipulación o frivolidad, contribuyendo a concienciar al espectador del reconocimiento y aceptación que merecen estos casos.

 

Críticas de Cine: UNA NIÑA
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