martes 7/12/21
Salvaje cartel
Salvaje cartel

Un día de furia (1993) y Nunca juegues con extraños (2001), son referencias que pueden tenerse en cuenta a la hora de hacerse una idea de lo que propone este thriller asfixiante, agitado por escalofriantes brotes violentos. Si bien se aprecian circunstancias difíciles de encajar, cumple con el objetivo de entretener sin descanso. Resulta especialmente apreciable la reincidente advertencia sobre las consecuencias que provoca vivir en una sociedad cada vez más estresada.

Tom Cooper es un hombre desquiciado, ha tocado fondo y estalla asesinando a su exesposa con un ensañamiento atroz. Poco después se cruza en un semáforo con Rachel y su hijo adolescente, que llega tarde a la escuela. Lo que parece un incidente de tráfico cotidiano y sin mayor importancia, desemboca en una terrible persecución, con este psicópata convertido en la peor pesadilla imaginable.

Un prólogo impactante

El impactante prólogo supone una carta de presentación de cuanto nos espera a continuación. Antes, los títulos de crédito iniciales se acompañan convenientemente de comentarios periodísticos acerca de clima de tensión que padecemos, sometidos a una elevada presión que se plasma en reacciones iracundas. Con tan asumible panorama, lleva a este perdedor a unas cotas extremas de desequilibrio psicológico, convirtiéndole en un frío homicida, lo cual ya se aproxima a los terrenos de la ficción. Compensa ese perfil exagerado con una protagonista, de rasgos comunes, a quien el guion tampoco libra de afear algunas conductas sociales inapropiadas, reflejo de comportamientos irreflexivos muy extendidos.

Si se asume su presupuesto argumental sin darle muchas vueltas, el film nos sorprende con situaciones imprevisibles. Además, su agilidad narrativa, espolea un metraje de 90 minutos que discurre sin atascos en una intriga que crece en angustia hasta alcanzar su cantado desenlace.

Gran labor en las secuencias

Es evidente la esforzada labor realizada en distintas secuencias automovilísticas y los recursos empleados, logrando unas imágenes verdaderamente arriesgadas.

Por otra parte, a Russell Crowe se le debería aplaudir el sacrificio realizado para engordar tanto como requería su personaje (si realmente fue así), al que dota de su imponente carisma. Caren Pistorius responde correctamente a las exigencias de un papel justo de matices.

 

Críticas de Cine: SALVAJE
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