martes 25/1/22

Críticas de Cine: 'Till Death. Hasta que la muerte nos separe'

Megan Fox protagoniza un thriller de gran esfuerzo físico
Fotograma de Megan Fox. Foto: Archivo
Fotograma de Megan Fox. Foto: Archivo

Entretenido y rutinario por igual resulta este thriller que excepto en sus giros iniciales se ajusta a lo previsible. Acumula las mejores ideas en la primera media hora y luego se dedica, sin grandes alardes narrativos, a desarrollar la odisea de la protagonista por escapar de unos asesinos. Su eje argumental puede asociarse a títulos como Durmiendo con su enemigo (1993) y Nunca más (2002), entre otros.

Emma, cuyo matrimonio perdió la chispa hace tiempo, decide terminar la apasionada relación que ha mantenido con su amante. Mientras, Mark, abogado defensor de peligrosos delincuentes, le ha preparado varias sorpresas para celebrar con ella el aniversario de bodas. Después de una velada en el mejor restaurante de la ciudad, viajan a la casa del lago en la que pasaron tantos días felices aislados del resto del mundo. Sin embargo, el mayor regalo consiste en un plan maquiavélico que le llevará a enfrentarse a sus peores miedos y a luchar por seguir con vida.

Tras la introducción, bastante tibia, el golpe de efecto que asienta su premisa se plasma de forma eficaz. Ahora bien, superados esos instantes, la trama apunta a un rumbo fácil de predecir. Básicamente se convierte en una persecución asfixiante que hilvana situaciones límite. En algunas escenas, que pretenden estirar la tensión, se aprecian detalles realmente difíciles de asumir, aunque se trate de pura ficción; esa sensación se multiplica durante los últimos minutos.

Pese a no contar con un gran derroche de medios, se ha de reconocer su buena factura técnica, especialmente apreciable en las secuencias exteriores donde la nieve y el hielo encuadran la acción.

El peso de la película recae en Megan Fox (Transformers, Jennifer's Body) quien, al margen del esfuerzo físico, eclipsa a sus compañeros de reparto, fundamentalmente porque los roles secundarios salen mal parados por culpa del guion. La pareja de criminales que encarnan Callan Mulvey y Jack Roth acaban aproximándose a un dúo cómico. Por su parte, Eoin Macken, interpretando el rol del esposo retorcido, se muestra muy poco natural.

El primer largometraje del director australiano S.K. Dale se salda con un aprobado justo, ya que presenta, al menos, una realización aceptable.

 

Críticas de Cine: 'Till Death. Hasta que la muerte nos separe'
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