miércoles 8/12/21
ZERO 5b
Fotograma de ZERO

El valenciano Iñaki Sánchez Arrieta debuta como director de largometrajes firmando esta atrevida propuesta que ha contado con medios limitados; si bien, gracias al oficio de sus departamentos técnicos, la puesta en escena resulta irreprochable. Tan notable factura contribuye incluso a generar mayor interés por este desconcertante relato, que navega entre el misterio de tintes fantásticos y el drama. La estructura capitular y el desdoblamiento narrativo responden a un estudiado guion que, sin embargo, ralentiza su desarrollo en momentos puntuales.

Un hombre y una mujer se despiertan en mitad del desierto, sin saber quiénes son y cómo han llegado hasta allí. La arisca relación inicial dará paso al entendimiento necesario para salir cuanto antes de ese inhóspito entorno. Conforme transcurren los días, esa inexplicable y asfixiante situación parece estancarse, aunque sus sueños podrían despejar las incógnitas que les asaltan.

Tras un tímido arranque, comienza a adquirir consistencia, al introducir distintos detalles inquietantes que elevan el suspense de la intriga. Al mismo tiempo va profundizando en las emociones de los protagonistas, cuyo recorrido interior está perfectamente trazado. Multiplica la atención al desviar la mirada hacia otra trama que discurre en paralelo, espoleada por varios giros imprevisibles. De hecho, este segundo hilo argumental gana paulatinamente espacio y consigue equilibrar el potencial de ambas historias. El esperado punto de convergencia, destapado cuando corresponde, evita las extravagancias y los recursos grotescos Afortunadamente, alcanza una resolución asumible y coherente que acierta a colocar el broche adecuado, alejándose de piruetas increíbles, aun a costa de defraudar algunas expectativas.

El epílogo otorga demasiada importancia a un personaje secundario; no obstante, al fundir este añadido con los créditos de cierre, apenas altera las percepciones anteriores.

Se ha de reconocer el fenomenal trabajo de realización y fotografía, que confieren la relevancia precisa a las localizaciones, extremo fundamental a la hora de reforzar las sensaciones de aislamiento y desesperación; debidamente arropadas por la banda sonora de Ricardo Curto.

El reparto lo encabezan dos jóvenes actores que se muestran muy solventes, especialmente Juan Blanco (Viral), a quien acompaña la prometedora Nuria Herrero (Toc Toc), logrando la buena y mala química exigida por sus papeles.

Críticas de Cine: ZERO
Comentarios