miércoles 8/12/21
Fotograma película Martin Eden
Fotograma película Martin Eden

La novela autobiográfica de Jack London, publicada en 1909, brilla en esta original y libre adaptación, que traslada la acción de la costa oeste de Estados Unidos al sur de Italia.

A pesar de su tono melancólico, el film, con aires del cine neorrealista, hechiza por la sólida personalidad del protagonista, comprometido con sus ideas y con su vocación hasta el final. A ello une los brillantes diálogos que recorren toda la cinta y una cuidada dirección artística, preocupada en señalar los contrastes entre las áreas humildes y los ambientes nobles, al punto de provocar la sensación de que simultanea épocas distintas.

Diferencia de clases

Martín Eden es un marinero a quien le cambia la vida el día que saca de un apuro al hijo de una familia rica. Invitado por los padres del chico a su mansión, se enamora rápidamente de la atractiva Elena. Sin embargo, la diferencia de clases supone un gran obstáculo para que esa pasión fructifique. A partir de ese momento, cultivará su alma de escritor de manera autodidacta, esperando que alguna editorial acepte sus novelas, a la vez que se relaciona con los movimientos socialistas de principios del siglo XX. 

El crecimiento de un joven aferrado a su modo de entender la literatura y dispuesto a defender lo que cree justo, se narra como un viaje personal fascinante, atormentado por un amor difícil. Subraya la honestidad de sus pensamientos, propios del individualismo, cuando vemos que no le tiembla el pulso en expresarlos debidamente argumentados, soliviantando a quienes le rodean, ya sean obreros o aristócratas.

Narranción con salto temporal

Sorprende su narración, tras dar un salto temporal y encontrarnos al mismo personaje convertido en un autor reputado. Aunque esta parte del relato carece de la misma consistencia, presenta aspectos igualmente interesantes. El adulto que está de vuelta de todo, sigue atacando de forma inteligente y desde la cultura la hipocresía y la complacencia, pero en el camino se ha dejado las ilusiones.

El espléndido diseño de producción igual recrea los barrios de Nápoles más depauperados, que nos sumerge en la fastuosidad de unos espacios donde sus adinerados ocupantes parecen anclados en lujos y privilegios dieciochescos. 

Destaca la imponente presencia de Luca Marinelli, que completa una interpretación extraordinaria. Sabe dotar su papel de los matices precisos en cada caso y marcar su evolución sin desdibujarlo. A su lado sobresalen las aportaciones de Carlo Cecchi, Jessica Cressy y Marco Leonardi.

Críticas de Cine: MARTIN EDEN
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