jueves. 18.08.2022

Críticas de Cine: NUESTROS MEJORES AÑOS

Muccino vuelve a tocar la fibra sensible con este bonito retrato generacional

Fotograma película Nuestros Mejores Años
Fotograma película Nuestros Mejores Años

Es una lástima que uno de los mejores largometrajes del cine europeo en 2020 haya llegado a la cartelera de una forma tan discreta. Gabriele Muccino (En busca de la felicidad7 almas) vuelve a tocar la fibra sensible con este bonito retrato generacional, a través de las vivencias de cuatro amigos desde los 80 hasta la actualidad.

Sus amores, rupturas, éxitos, fracasos y reconciliaciones lo mismo emocionan que provocan la sonrisa. Pese a su extenso recorrido, el relato transcurre con admirable fluidez, acotado por los acontecimientos más destacados de esos años.

Estudiantes con una amistad fraternal

De las ilusiones de la juventud a las responsabilidades y problemas propios de los adultos, el film acierta a radiografiar situaciones muy reconocibles que arrancan en un barrio humilde de Roma. Sus protagonistas, siendo estudiantes de instituto, traban una amistad fraternal. A lo largo del tiempo se irán distanciando y reencontrando; incluso en ocasiones, este fuerte vínculo se verá amenazado por actitudes egoístas o irreflexivas.

El guion sabe transitar a la perfección de una etapa a otra y repartir adecuadamente la atención entre los personajes, que toman caminos diferentes. Dota de entidad las subtramas en que cada uno de ellos se ve inmerso, y proporciona los puntos tangenciales precisos para no perder la perspectiva de grupo.

Un mensaje rotundo 

Desprovista de artificios, la historia se desarrolla siempre con interés y tanto nos embarga la ingenuidad y frescura de los primeros compases, como las dificultades comunes que han de afrontar cuando, a su vez, se convierten en padres de adolescentes. En todo caso, se preocupa de reiterar un mensaje rotundo en sus reuniones: “Brindemos por las cosas que nos hacen sentir bien”. Ahí reside el valioso poso al que orienta su argumento: aprender a valorar lo realmente esencial de la vida.

La puesta en escena se beneficia de unos apartados técnicos eficientes a la hora de ir ambientando la acción en distintas décadas, con especial lucimiento del trabajo de vestuario. Contribuye también a ese fin, la selección de conocidos temas musicales, que no impiden apreciar la melódica banda sonora compuesta por Nicola Piovani (La vida es bella).

El carismático Pierfrancesco Favino encabeza un reparto con excelentes interpretaciones. Merece mención singular Micaela Ramazzotti, brillante en el rol que sufre mayores vaivenes. Igualmente convincentes resultan los jóvenes actores que asumen los papeles principales en los desenfadados episodios iniciales.

 

Críticas de Cine: NUESTROS MEJORES AÑOS
Comentarios
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad