martes 7/12/21

Crónicas desde San Sebastián, quinto día de Festival

Hoy analizamos las películas emitidas en el quinto día del Festival de Cine de San Sebastián, Fire on the plain, En un muelle de Normandía, La hija y Are you lonesome tonigh.

Una de las salas en el Festival de Cine de San Sebastián. Foto: José Antonio Díaz.
Una de las salas en el Festival de Cine de San Sebastián. Foto: José Antonio Díaz.

Empezamos la mañana con la película china de la Sección Oficial 

FIRE ON THE PLAIN China, 1997. Una serie de asesinatos golpea la ciudad de Fentun. Los crímenes cesan misteriosamente sin que las autoridades hayan podido encontrar al autor. Ocho años después un joven policía cercano a una de las víctimas decide reabrir la instigación. Buena película china, que narra una historia policíaca con historia de amor siempre presente, que toca un momento histórico-social en la China de finales de los noventa interesante.

Se trata del primer largometraje de Zhang Ji y demuestra su sapiencia cinematográfica al condensar en poco menos de dos horas un argumento que podría haber resultado algo tedioso, pero que, gracias a un resuelto guion escrito a ocho manos, consigue ser fresco para el espectador desde el primer minuto y consigue unir melodrama social, y crítica social.  una inmejorable del cine independiente actual en China.

La segunda película nos lleva a los muelles de Francia   de la mano de su directora Emmanuel Carrere, 

EN UN MUELLE DE NORMANDIA 

Marianne Winckler, una reconocida autora, decide escribir un libro sobre la precariedad laboral viviendo esta realidad de primera mano. Para ello, ocultando su identidad, consigue trabajo como limpiadora en un pueblo de Normandía, al norte de Francia, y descubre una vida ignorada por el resto de la sociedad en la que cada euro ganado o gastado importa. Pese a la dureza de la experiencia, la solidaridad entre compañeros crea fuertes lazos de amistad entre Marianne y ellos. La ayuda mutua conduce a la amistad y la amistad a la confianza, pero ¿qué pasa con esta confianza cuando la verdad sale a la luz?

Interesante y entretenida película francesa, que toca el tema social en cuanto que muestra la dureza del trabajo de las empleadas de la limpieza que tienen que limpiar los camarotes y sanitarios de los ferry en muy pocas horas, ganando poco dinero, en un mundo donde el capitalismo y la globalización muestran su diario poder, no alcanzando sus posibles beneficios a los más necesitados.

con una interpretación muy realista, con una Juliette Binoche que todo lo que hace, lo hace. No es una obra redonda pero muestra punzadas de nuestro tiempo, un tiempo duro, muchas veces inhumano, penoso, cansado, pero donde, todavía, se puede ver, bastante lejos, la esperanza. una película que funcionara bien en taquilla. 

Antes de continuar con las dos películas restantes,  JOSE SACRISTAN ha recibido el Premio Nacional de Cinematografía 2021,  y de su gran profesionalidad, nos deja la anécdota  que no quiso anular ninguna de sus actuaciones en el teatro,  los lunes es su día de descanso  y dijo, que me lo den el lunes, el acto de entrega en Tabakalera fue sencillo,  y en su discurso, aprovechó para agradecer el consejo  a todos los que a lo largo del camino han echado una  mano, han servido de orientación , a sus hijos pidió perdón por el tiempo que el peliculero le ha podido robar al padre, y su pareja Amparo,  con un sentido recuerdo para el reciénteme fallecido Mario Camus. 

José Sacristán debutó en el cine en 1965, yo tenía 5 años, en La ciudad no es para mí junto a Alfredo Landa y López Vázquez, la lista de los directores con los que ha trabajado es brillante Berlanga, Fernán Gómez, Garci, Camus, y más reciénteme Vermut, La cuesta y Rebollo, en su haber más de 100 películas, obras de teatro, musicales y trabajos de dirección.  

He dedicado gran parte de mi carrera no a desentrañar la personalidad de mis personajes sino a ver cómo puñetas llegaban a fin de mes. 

A mi particularmente ha sido un actor que me he criado con él, en el cine de mi pueblo, mi más profundo respeto y admiración, por toda su trayectoria y para toda la familia de Cómicos.

A las 19.00 de la tarde arrancaba la proyección de la última película del director andaluz Manuel Martín Cuenca, LA HIJA

Irene tiene quince años y vive en un centro para menores infractores. Se acaba de quedar embarazada y está decidida a cambiar de vida gracias a Javier, uno de los educadores del centro. Javier le ofrece vivir con él y su mujer Adela en la casa que tienen en un paraje aislado y agreste de la sierra para que pueda llevar a buen término su embarazo. La única condición a cambio es que acepte entregarle al bebé que lleva en sus entrañas. Este débil pacto puede verse comprometido cuando Irene empiece a sentir como suya esa vida que lleva en su interior.

A priori no hay sorpresa, ya sabemos y es más o menos previsible por donde van a ir los derroteros de la trama, 

Gutiérrez es un gran actor, justamente reconocido, pero tengo mis dudas que le venga bien el personaje de Javier. En cambio, Patricia López Arnaiz resulta muy verosímil en el de Adela. La actriz Irene Virgüez, que hace una meritoria interpretación de niña/mujer muy contenida, me parece demasiado dulce y educada para ser el personaje marginado y desarraigado que se pretende que sea.

Una trama que se presenta irregular, el ritmo, Otro del problema que enfrenta el film, que es bastante más largo de lo necesario, es que es difícil simpatizar mínimamente con los protagonistas. La angustia y necesidad de Adela la convierten en un monstruo e Irene no transmite otra cosa que cierta indolencia y fastidio adolescente mientras que el novio es un personaje intrascendente, más amenaza que otra cosa. Y Javier, que en cierto punto parece el más «centrado» de esta rara operación, en un momento perderá también la compostura y empezará a hacer cualquier cosa para salvar la situación.

El director encierra a sus personajes, su trasfondo incómodo, lo convierte en un cuento tenebroso en mitad del mundo rural.

Y la última película del día es ARE YOU LONESOME TONIGH?

Una noche, Xueming atropella a un peatón con su coche y huye de la escena. Desesperado por quitarse la culpabilidad, decide acercarse a la esposa del fallecido. Mientras tanto, el detective Chen descubre el cuerpo, lleno de balas. Años más tarde, estas tres personas siguen envueltas en una red de recuerdos y mentiras, ansiosos por conocer la verdad. 

Es en toda regla, una exploración nocturna por los recovecos más oscuros del alma en busca del perdón. 

Es el primer largometraje del director chino Shipei Wen y obtiene un buen debut, crea un personaje intrigante, un hombre culpable de un cromen cometido sin querer, agotado, desesperado, a un ser humano con sus imperfecciones a los rincones ocultos del alma aquellos que no nos atrevemos a sacar a la luz, ese punto de complejidad y ambigüedad, se refleja fielmente en la pantalla. y otro acierto es el expresionismo que también ja influido en los movimientos de la gama de los colores elegido, y el diseño del sonido subjetivo. 

La utilización del color, de la luz, del montaje. De su mano las imágenes se fusionan y se entremezclan de forma fluida. Con unas secuencias nocturnas en las que la pantalla se llena de luminosos colores, que enriquecen toda la película.  Y con unas interpretaciones magistrales de su pareja protagonista y una excelente banda sonora que contribuye a crear la atmósfera especial de la película. 

Una muy agradable sorpresa a última hora del día.  

Crónicas desde San Sebastián, quinto día de Festival
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