domingo 28/11/21
Crónica del quinto día del popular festival de cine español

Festival de Cine de San Sebastián: día cinco

José Antonio Díaz nos trae en su crónica lo más destacado y relevante del quinto día del popular y majestuoso Festival de cine de San Sebastián. Films como Courtroom 3H, Supernova o Mamá, mamá, mamá son alguno de los más destacados de la jornada.

Imagen del tráiler "Mama, mamá, mamá" / Fuente: Cine maldito (Youtube).
Imagen del tráiler "Mama, mamá, mamá" / Fuente: Cine maldito (Youtube).

Ya hemos pasado el ecuador del Festival de cine de San Sebastián y el día de hoy promete y mucho. Empezamos con la sección oficial Courtroom 3H , la cual nos lleva hasta El Tribunal de Familia Unificado de Tallahassee (Florida). Es un juzgado especializado en casos en los que hay menores implicados: la justicia de familia. Es una corte única en los Estados Unidos, la cual se ocupa de los asuntos relativos a padres e hijos.

 

Las familias entran en esta corte cuando han sido acusadas de abuso, abandono o negligencia con los menores. El objetivo de este juzgado declarado por la ley es el de reunificar a las familias lo antes posible y del modo más seguro. La cinta se inspira en las palabras de James Baldwin: "Si uno realmente desea saber cómo se administra la justicia en un país, se acerca al desprotegido y escucha su testimonio".

 

Antonio Méndez Esparza: "Dudábamos entre esto o centrarnos en los sentimientos"

  

Un documental realizado por Antonio Méndez Esparza, el cual ya compitió en 2017 con una película de ficción cuyo título era La Vida y nada más. ¿Qué interés puede tener la actividad frenética de un juzgado dedicado a casos de niños que sufren algún tipo de maltrato en el hogar y son entregados a una familia de acogida? Una obsesión por mostrar todo el proceso judicial, grabada durante dos meses en los que se asistió a más de 300 vistas y cinco juicios. 

 

Su director manifestó en la rueda de prensa que filmaron sin tener claro el final ni el principio. El final es como un accidente, algo que sucede. Creo en el cine como una manera de descubrir y no como una manera de contar algo mío que conozco muy bien. “Nos obsesionaba mostrar el proceso judicial, dudábamos entre esto o centrarnos en los sentimientos”. recalcó Antonio Méndez Esparza. Además, quiso recalcar que ha intentado ser muy objetivo, ha intentado retratar lo que hemos visto en el documental. 

 

Quizás uno de los retos más difíciles fue qué hacer con 180 horas de material grabado y los límites que uno se pone sobre que contar, y, sobre todo, dar con el tono adecuado y por encima de todo, la visión de la relación paterna-filial y el nexo de unión. Para finalizar, nos contó y quiso aclarar que los juicios que aparecen en la segunda parte de la proyección de ningún modo están elegidos porque el resultado final fuera inesperado. 

 

Eso mismo le ocurre al espectador, ya que al principio asiste a todo, en la distancia, en la indiferencia, sin tensión, pacientemente, todo muy austero, pero a medida que transcurre el metraje, este podría llegar a estremecernos a veces. Sin embargo, no lo hace, porque no hay ni relato, ni puesta en escena que nos dé tiempo a empatizar o conocer bien los casos. En mi caso, me acabé aburriendo ya que casi en ningún momento me sentí en la situación del juez, que de alguna manera tuviera que ir juzgando a las personas y, sobre todo, tomar ninguna decisión debido a que las distancias son muy complicadas.

 

La siguiente película del día, también de la sección oficial, es Supernova, que no es ninguna película de superhéroes al uso ni una franquicia de Marvel. Esta película nos adentra en un drama, una road movie, con las enfermedades y las relaciones de pareja como elementos principales.

 

 

Sam y Tucker son pareja desde hace 20 años. Ellos viajan a través de Inglaterra en su vieja furgoneta visitando a amigos, familiares y lugares de su pasado. Desde que a Tucker hace dos años le diagnosticaron alzhéimer en su fase temprana, el tiempo que pasan juntos es lo más importante que tienen. 

 

La segunda película del conocido director británico Harry Macqueen (la primera fue Hinterland) está protagonizada por Stanley Tucci y Colin Firth. El mejor acierto de toda la película es el de realizar un viaje en busca del amor, desde el microcosmo de una pareja homosexual, el cual contiene muchas metáforas, con un mapa del cielo en el techo mientras duermen, además de la explicación a un niño sobre el funcionamiento de las supernovas y como todos somos, polvo de estrellas. Metáforas sobre la lectura de un diario, discursos en la mesa de la cena, grabación de pensamientos o la espiritualidad. 

 

El hecho de estar más de 20 años juntos, el presentir el final, en volver a ver a amigos y familiares. el hecho de visitar los lugares que recorrieron en el pasado. Eso sí, no todo es de color de rosa, debido a que surgen los conflictos de una manera inteligente, ya que los planes personales salen a la luz. 

 

Henry Macqueen: "No creía que fuera tan relevante"

 

Todas esas metáforas salieron en la rueda de prensa posterior en la que hubo muchas preguntas de los periodistas. Entre ellas destacó la referida al final abierto de la película y lo que sucedía después. El director admitió que no creía que fuera tan relevante y que nunca lo fue, ni siquiera cuando empezó a escribir el guion. “Lo que me interesaba es que las películas sean una especie de regalo para el público y si dejas el final abierto y no lo completas, permites al público llevarse a esa historia con ellos, como si fuera un regalo que les brinda la película” afirmó Harry Macqueen.

 

 Además, añadió a continuación que lo difícil es mantener el equilibrio, en contar lo suficiente, pero a la vez sin pasarte. “Hay muchos finales que son potenciales, pero no se cual prefiero, apuntó Harry Macqueen. La cuestión de eutanasia fue otra de las preguntas, la cual fue la causante de crear la tensión entre los personajes.

 

 Cuestionado por este tema, el director lamentó que en el Reino Unido no se supiera si en otros países no se podía tener una conversación honesta y madura sobre qué hacer a la hora de ponerle el punto y final a nuestras vidas. “Esperemos que esto inspire y ayude a plantear la pregunta sobre qué hacer cuando una persona llega al final de su ciclo vital", lamentó el director. La demencia prematura es una cuestión muy importante en este momento que vivimos. 

 

Además, el director dejó claro que "el amor, la muerte y la vida" son tres elementos que en parte son la misma cosa y su obra es un filme sobre el amor, en un momento determinado de la vida. Además, confirmó que no se han hecho muchas películas sobre el amor romántico en ese periodo de la vida, siendo algo que le interesaba mucho y cuya originalidad buscaba desde el momento en el que empezó a escribir el guion.

 

Sin dudas es una película muy recomendable, llena de miradas, de emociones a flor de piel, siendo una pieza preciosa y eficaz, un drama convincente y emotivo, y sobre todo lo que más destaca es la sensibilidad en todo el metraje, con escenas que iluminan todo el conjunto. Muy recomendable y sin dudas apunta a llevarse premios.

 

Mamá, mamá, mamá: Ternura y superación 

 

Por otro lado, a partir de las 15:30 en el cubo dos le llega el turno a Mamá, mamá, mamá. Es una producción argentina, la cual tiene muy buenas sensaciones. Dicha producción nos lleva al mundo de Cleo, la protagonista. En el film, la casa está llena de gente, pero Cleo se siente sola. Su abuela, su tía y sus primas siempre están cerca de ella y lo han estado desde que su hermana pequeña, Erin, se ahogó en la piscina, hecho que destrozó a la madre de Cleo.

 

 

El mundo de Cleo se ha fragmentado. Una y otra vez, los recuerdos atraviesan el presente tan cambiado. Con cuidado, paciencia y ternura, las niñas y las mujeres van llenando el vacío que les dejó la tristeza de la pérdida de la pequeña Erin.

 

Una película pequeña, modesta, austera; pero rodada con mucho talento, que nos lleva a un universo cerrado, autosuficiente, donde las niñas y las adolescentes se analizaran las inseguridades, las relaciones, las iniciaciones, la construcción de sus personalidades de cara al futuro en una jornada de verano. Con una duración de 59 minutos, una película que se deja ver y una inmejorable carta de presentación de su directora Sol Berruezo. Sin dudas un film necesario para un festival.

 

De cara a la tarde, nos encaminamos para el teatro principal. En su sección oficial, podremos ver Beginning. Creo que ha sido una de las películas que, a la salida de la proyección de la misma, ha tenido más comentarios a favor y a la vez más comentarios en contra ha levantado. Por ejemplo, Boyero abandonó la sala, antes de que terminara. Sin dudas, nadie quedó indiferente, con la serie de episodios que provocaron un desasosiego en el espectador, de una manera o otra, según su directora.

 

En la rueda de prensa, la georgiana Dea Kulumbegashvill, que además de directora es guionista, manifestó que la película pone a todos los personajes en un punto de no retorno.Ellos atraviesan la historia dejándose llevar por su energía, pero sin pararse a reflexionar sobre lo que hacen. Por eso mismo apunto que me parecía importante forzar al espectador a observar sus acciones sin que tuviera la posibilidad de mirar para otro lado ante situaciones incómodas que es lo que hacemos en nuestro día a día”, aseguró Dea Kulumbegashvill.

 

Respecto a la pregunta sobre la cuestionada representación de la violencia, se mostró tajante al afirmar que la belleza y la violencia no se pueden entender una sin la otra y que ambas forman parte de la vida de hoy. 

 

Sobre la vida de Yana, la gran protagonista de la historia. La mujer de un líder de los testigos de jehová, en un pequeño pueblo. El inicio del metraje nos lleva a un ataque con cócteles molotov a la sede de la asociación, donde ese principio bíblico marcará las pautas del resto de historia, en que todo parece discurrir de forma anodina, sin prisas, de manera lenta y  parsimoniosa.

Todo está coreografiado, con los largos planos casi siempre fijos. En el formato cuadrado, la cámara nos lleva a esa sinagoga atacada que está en off. Solo se escuchan los sonidos de la tragedia. A partir de ahí, los acontecimientos se precipitaron en torno a esta mujer, la cual, sacrifica su vocación de actriz para acompañar a su marido en su magisterio. Sus miradas indican la austeridad de la directora a la hora de transmitir sentimientos profundos que se intuyen más en los silencios que en las palabras.

 

“El silencio forma parte del paisaje del sonido'' apuntó la directora. Una parte instrumental para invitar al público a mirar como que no cree en el estilo de cine, ya que cada película es un ente propio. Cada una trae consigo algo propio y no te impones por encima de ellas. Cabe reseñar los planos secuencias que superan los ocho minutos y que la realizadora utiliza para construir un clima opresivo en el que estalla la violencia.

"Quería hacer una película acerca de que en el cine clásico ocuparía un papel secundario, quería que el espectador mirara a esa mujer que no es un personaje convencional”, confirmó la directora.

 

Algo que llamó poderosamente la atención en un momento de la rueda de prensa es cuando Dea reconoció la rabia que empezó a acumular en sí misma mientras escribía el guion, hecho que afectó a la historia, al proceso de rodaje y sobre la ambientación de la historia en un grupo religioso fundamentalista. Además, se refirió a otras películas que abordan el tema y en este sentido indicó que el cine entabla un diálogo y que las grandes películas permiten que este continúe en el tiempo. “Quería que la protagonista estuviera anclada en una psicología muy real, hablar del bien y del mal es abstracto y no me interesa”, apuntó Dea.  

 

Hay una escena clave, la de una agresión y una violación, que se puede dramatizar. Es lo que es. En el caso de la protagonista, esta se avergüenza de su condición de víctima de este acto, porque se culpa a sí misma, como si fuera un castigo y la pregunta sale sola: ¿Cuánto tenemos que saber sobre el dolor de otra persona para empatizar con ella? Como detalle, se invirtió un día de rodaje, pero 45 jornadas de trabajo en la escena final, la cual recuerda a las cintas de Reygadas con su calculada estética.

Una puesta en escena que a menudo resulta perturbadora, que nos golpea con una fuerza inesperada y que sobre todo juega con la paciencia del espectador exigente, que puede llegar a la exasperación. Un filme que merece ser visto y debatido y que apunta a premio.

Festival de Cine de San Sebastián: día cinco
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