lunes 29/11/21

Practicar ciclismo, especialmente si se usa la bicicleta de montaña, obliga a desarrollar una buena capacidad de equilibrio. Sin con el ciclismo de carretera es más importante cuidar la postura sobre la bicicleta desde un punto de vista aerodinámico, para ganar en velocidad y avance, con el ciclismo de montaña el equilibrio juega un papel más relevante, por eso de enfrentarse a firmes más inestables.

En cualquier caso, para mejorar el equilibrio no hace falta convertirse en una figura del trial, sino que basta con realizar una serie de ejercicios y repetir esta práctica de manera continua. Con la práctica de estos ejercicios es posible mejorar la confianza y la seguridad cuando se circula por senderos estrechos o terrenos rocosos.

La cuestión de la seguridad es muy relevante, ya que cuando se practica ciclismo de montaña, muchos de los percances guardan relación con no tener confianza, lo que lleva a realizar maniobras poco adecuadas.

El dominio sobre el manillar

Desde hace unos años, la tendencia en mountain bike se dirige a manillares cada vez más anchos, sea cual sea la disciplina que se practique. A priori podría parecer que los manillares más anchos permiten tener un mayor control sobre la dirección, pero hay quien prefiere distancias más pequeñas, de aproximadamente 660 milímetros.

La clave está en sentirse cómodo con la dirección. Si se circula por senderos rápidos, estrechos y muy técnicos, “acortar” el manillar ayuda a evitar roces con paredes, árboles y otros obstáculos.

Hasta el más mínimo roce del manillar puede hacer perder el control del eje delantero, que la ruede se gire y que todo acabe en una caída. Más allá de seguir la moda, es más recomendable pensar en el tipo de MTB que se practica, qué rutas se realizan y cómo el manillar puede entorpecer el equilibrio y velocidad en pasarelas o senderos estrechos.

Practicar equilibrio con plataformas y accesorios de equilibrio

Más allá del equilibrio sobre la bicicleta, cualquier deportista ha de desarrollar ese mismo sentido de equilibrio sea cual sea su disciplina a practicar. Garantizar una buena postura antes de subirse a la bici es fundamental para saber enfrentarse a situaciones de riesgo en las rutas y salidas.

En la actualidad encontramos en el mercado numerosas plataformas y accesorios de equilibrio que ayudan a mejorar la posición y ganar fiabilidad en el organismo. La balance board de Get Strong es solo un ejemplo de estas plataformas que permiten mejorar el equilibrio.

Estos accesorios de fitness y práctica deportiva son aconsejables para aficionados a cualquier tipo de deporte o actividad física y están especialmente indicados en caso de sufrir lesiones durante la fase de recuperación  y fortalecimiento muscular.

El uso imprescindible de guantes

A pesar de que puede haber gente que crea que el uso de guantes es poco recomendable, porque no permite el contacto directo de las manos con el manillar, la realidad es que los guantes son una prenda indispensable para la práctica del ciclismo.

Su función es la de facilitar el agarre del manillar y proporcionar un acolchado que evite molestias tras horas sobre la bicicleta. En menor medida, pero también es importante, actúan como una medida de seguridad ante posibles caídas.

Para adquirir guantes de ciclismo, lo más aconsejable es consultar guías de compra sobre guantes en la red y tener claro que su elección va a depender de cuestiones como el ajuste a las manos y la muñeca, el material de acolchado y el tipo de modalidad ciclista que se practique.

Gestionar y dominar la frenada

Cuando toca frenar en la bicicleta de montaña, lo normal es detener la bicicleta casi por completo y a partir de ahí “jugar” con el equilibrio variando entre freno, pedalada y, en menor medida, el reparto del peso corporal.

Si el recorrido es de bajada, lo recomendable es liberar la rueda delantera y que el mayor peso de la reducción de velocidad caiga sobre el peso trasero. Los descensos muy técnicos suponen un gran esfuerzo para el tren superior. Los consejos más relevantes son picar la  maneta solo con un dedo y utilizar los restantes para agarrar el manillar con firmeza, así se evita el sobreesfuerzo de brazos y hombros.

Ayudarse de la tija para ganar en equilibrio

Un punto que no es fácil de llevar a cabo es el del control sobre la tija. La maniobra consiste en “abrazar” la tija con las piernas en los descensos más pronunciados y técnicos. Con este movimiento el peso corporal se desplaza más sobre la rueda trasera, pero sirve como guía para regir con el cuerpo y las piernas la dirección que deseamos que siga la bicicleta.

Es una técnica muy útil ante descensos complicados y estrechos. En las rampas que suponen una dosis de vértigo importante, toda ayuda extra es poca para afrontarlas con seguridad y con éxito. Los brazos deben ir completamente estirados en estas circunstancias, mientras que las piernas han de “abrazar” la tija del sillín. Este movimiento debe ser completado con un buen uso del freno trasero y con una buena educación postural.

Claves para mejorar el equilibrio y la movilidad sobre la bicicleta
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