sábado. 13.08.2022
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Por si no lo sabes, gracias a los descubrimientos de la ciencia, hoy en día es posible disfrutar de las bondades de la planta de cannabis sin ser visto mal por la sociedad. Y es que, no podemos tapar el sol con un dedo, la planta de cannabis ha estado entre la humanidad desde tiempos antiguos como parte de los recursos empleados en la medicina natural para reducir los síntomas de diferentes enfermedades. En cualquier caso, el abuso de sus propiedades provocó un descontrol que acabó convirtiendo en ilegal uno de sus cannabinoides, el THC o Tetrahidrocannabinol, y por tanto, ha sido el responsable de la mala fama de la planta. Sin embargo, adquirir cogollos de CBD online o de algún otro producto dependiente del compuesto es posible gracias al valor terapéutico del CBD, otro de los cannabinoides de la planta que, en este caso particular, carece de efectos psicoactivos.

Enfrentamiento entre el CBD y el THC

Muchos no pueden resistir el impulso de preguntar por qué si el THC y el CBD son tan parecidos, el último no ofrece efectos perjudiciales, y la respuesta está relacionada al sistema endocannabinoide presente en todos los mamíferos y que controla el equilibrio interior conocido como homeostasis. Para tener una idea más clara, este sistema está conformado por cannabinoides endógenos y receptores únicos que se unen sin problemas con los endocannabinoides para proporcionar diferentes actividades que dirigen los mecanismos reguladores del cuerpo. En cualquier caso, ante la posibilidad de alguna infección o padecimiento, la interacción de estas asociaciones puede disminuir, sin embargo cuando el CBD intercede, mejora la respuesta del sistema endocannabinoide manteniendo el equilibrio, y curiosamente, al ser un compuesto natural no desencadena efectos psicoactivos. Lo contrario ocurre con el THC y su efecto "subidón"; esto significa que después de la utilización del THC, los individuos pierden el foco de la realidad y experimentan una crisis eufórica que frecuentemente impacta en su memoria. Se considera que el efecto de este tipo de cannabinoides hace que se cree un hábito, por lo que se les llama sustancias psicoactivas ilegales.

Receptores del sistema endocannabinoide que son de interés para el CBD

El efecto que desencadena el CBD en el organismo ha sido objeto de estudios que no parecen detenerse, en todo caso, fue durante los años 90 cuando se empezó a explicar su actividad en nuestro cuerpo tras la revelación del sistema endocannabinoide (ECS, siglas en inglés). En condiciones ordinarias, el cuerpo se compone de una progresión de sistemas como el respiratorio o el cardiovascular, por ejemplo. En este caso, el ECS asume una parte crucial en la homeostasis, que no es más que el equilibrio de todos los ciclos naturales que se llevan a cabo en nuestro cuerpo para lograr la armonía ideal entre cada uno de ellos y, obviamente, una buena respuesta del organismo.

El cuerpo está equipado para la creación de sus cannabinoides endógenos o endocannabinoides, siendo la anandamina (AEA) y el 2-araquidonilglicerol (2-AG) los dos fundamentales, lo que implica que los dos receptores y endocannabinoides están impecablemente coordinados siendo los receptores semejantes a una cerradura y los cannabinoides endógenos, la llave que encaja a la perfección. Este acoplamiento perfecto es lo que da origen a la homeostasis. Sin embargo, cuando los cannabinoides del cannabis acceden a nuestro sistema endocannabinoide, logran unirse a este acoplamiento con la intención de mejorar el rendimiento de su respuesta.

Por su parte, el sistema endocannabinoide está compuesto por receptores que favorecen el equilibrio de capacidades específicas como el hambre, la presión, el descanso, entre otras; y es en estos receptores donde el CBD puede ejercer su mecanismo de acción. Estos son los más importantes:

  • Receptores CB1: Forman parte del sistema nervioso central y tienen acción sobre el marco intelectual como el lenguaje, la memoria y la concentración, el seguimiento del estado de ánimo, el desempeño motriz, entre otros.
  • Receptores CB2: Su mecanismo de acción lo ejecutan sobre las células a nivel inmunológico y forman parte del sistema nervioso periférico.
  • Receptores GPR55: Se ha descrito su presencia a nivel del sistema digestivo, el bazo, las glándulas adrenales, en la regulación de la presión de la sangre, en el sistema esquelético y en los cuadros de dolor que derivan de la acción inflamatoria.
  • TRPV1: Uno de los más conocidos y recibe el nombre de “receptor de potencial transitorio de tipo vaniloide subtipo 1”, su acción está dirigida a regular el tono muscular, la temperatura, la inflamación y el dolor. Se localizan a nivel del sistema nervioso central y periférico.
  • 5-HT1A: Está vinculado con el estado de vigilia y del sueño, así como del estado de ánimo y el comportamiento. Estos son algunos de los principales receptores que reconocen la presencia del CBD para optimizar su respuesta. No obstante, la ciencia aún no descansa con la intención de revelar más detalles sobre este sistema y cómo el CBD logra acoplarse con éxito a su funcionamiento sin ser rechazado.

Es evidente que el CBD llegó para quedarse, y con el paso del tiempo podremos ser testigos de nuevas evidencias que consoliden su potencial terapéutico. Si quieres formar parte de los millones de usuarios que han incluido al CBD en su vida, no puedes perderte lo que tiene Justbob para ti. La mejor tienda en línea del mercado europeo con una dilatada cartera de productos cannábicos bajo los más estrictos estándares de calidad y seguridad.

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