lunes 29/11/21

Hacer un crucero es una de las experiencias vacacionales que todos sueñan con hacer algún día, ya sea en pareja, con amigos o con la familia. El alto coste suele ser un inconveniente, pero este desaparece cuando se utiliza un buen comparador de precios con el que localizar las mejores ofertas de cruceros en temporada baja, que es cuando su precio es más asequible

Un crucero es una experiencia tan especial, única y maravillosa, que cada vez es mayor la oferta de navieras que ofrecen la posibilidad de realizar cruceros fluviales por España y Europa. Aunque, cuando la mayoría de las personas piensan en un crucero les viene la imagen los que se realizan en mar abierto, la realidad es que no son los únicos.

La fuerte demanda de este modelo vacacional abre las puertas a este otro tipo de cruceros que recorre ríos por las principales ciudades europeas. Una nueva modalidad que ofrece muchas ventajas y placeres que se detallarán más adelante en este artículo.

Temporadas y precios

La temporada alta de los cruceros comprende los meses de verano, por lo que en temporada baja se pueden coger más que interesantes promociones para que el presupuesto no sea un problema. En este sentido, para encontrar buenas ofertas de cruceros en Cruceros Fluviales, se debe acceder mediante el enlace anterior a CrucerosFluviales, uno de los comparadores más eficaces para precios inmejorables con los que realizar cruceros en temporada baja, que es cuando son más baratos.

Además del verano, otras fechas consideradas altas por su gran demanda son Navidades y Año Nuevo, por lo que, si se quiere ahorrar, no serán las fechas más apropiadas.

Lugares preferidos

Algunos de los cruceros fluviales más demandados son los del río Danubio, el más largo de Europa, que permite visitar varios países en su trayecto. En tan solo una semana se recorren las ciudades de Linz y Viena, en Austria o Budapest, en Hungría. En esto recorridos, el viajero puede conocer la historia del Viejo Continente, visitando sus palacios, museos, calles, edificios emblemáticos… Un crucero fluvial por el Rin es otro de los más demandados para recorrer el centro de la vieja Europa.

Otros destinos destacados en Europa son Bélgica, con Brujas, y los Países Bajos, con Ámsterdam como la joya de la corona.

Ventajas de los cruceros fluviales

Una forma navegar y disfrutar de los cruceros es, como se está viendo en este artículo, a través de los grandes ríos. Este tipo de cruceros gana más terreno y cada vez hay más adeptos a este modelo vacacional, una forma más selecta y tranquila de navegar. Estas son las razones más destacadas para elegir un crucero fluvial frente a uno marítimo.

Variedad de recorridos

Las propuestas de cruceros fluviales permiten moverse por Europa con facilidad, llegando hasta puertos que permiten desembarcar en el corazón de las ciudades, muy cerca de los lugares de interés. En los cruceros marítimos, en cambio, a menudo se necesita contar con otro medio de transporte para llegar hasta las visitas que se consideran oligadas. Los grandes ríos como el Sena, el Danubio, el Rin o el Volga son los grandes referentes, pero hay muchos más, como el Duero, el Guadalquivir, el Guadiana, el Ródano, el Elba, el Po…

Para los más aventureros, existen propuestas más originales en ríos de otros continentes, como el Mekong en Vietnam o el Zambeze, el Chobe y el lago Kariba en Zimbabue.

Sin masificación

Los barcos de los cruceros fluviales más destacados pueden llevar de media unos 200 pasajeros, mientras que en los grandes marítimos fácilmente se superan los 4.000, sumados a otros tantos de la tripulación. Como cabe suponer, con estas cifras bastante más reducidas, el ambiente es más tranquilo y familiar. En los cruceros fluviales es fácil hacer amigos e intercambiar vivencias.

Es difícil marearse

Los barcos que se utilizan en los ríos tienen poco calado y poca altura, son muy estables y pocas veces hay movimiento en el agua, por lo que resulta mucho más difícil marearse. En los cruceros marítimos, aunque los barcos están preparados y llevan buenos estabilizadores, el mar puede ser muy cambiante, en ocasiones, peligroso.

Las travesías son más amenas

El mar es maravilloso, sin embargo, para pasar ocho o diez a bordo de un navío, puede resultar monótono, siempre con la misma vista. Es por este motivo por el que los cruceros marítimos organizan tantas actividades. En cambio, los cruceros fluviales ofrecen un paisaje siempre cambiante, con pequeños pueblos en las orillas, castillos, viñedos, monasterios y abadías… A bordo hay pequeñas distracciones: juegos en cubierta, música por las noches, clases de artesanía o manualidades… pero el verdadero encanto está en el propio viaje y en las vistas que ofrece. No se necesita más.

Cabinas exteriores

Y en relación al punto anterior, para disfrutar verdaderamente del viaje, nada como una cabina exterior. En los barcos fluviales, los camarotes se sitúan a los lados y hay un pasillo en el centro, por lo que todas las cabinas son exteriores, con amplios ventanales para disfrutar de los paisajes.

Comidas servidas en la mesa

En los grandes barcos marítimos, las comidas suelen ser tipo buffet, pues es la única forma de atender a tanta gente. En los cruceros fluviales las comidas y las cenas son siempre en mesa y servidas por camareros. Aunque no haya tanta variedad, la presentación y la calidad es mucho mayor. Los desayunos sí suelen ser tipo buffet, para adaptarse mejor a los horarios de cada pasajero.

Redactor: Israel Guerra

Una escapada en crucero por Europa; un sueño al alcance de todos
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