lunes 18/10/21

Los olivareros revisan a la baja la campaña de aceituna de mesa tras la ola de calor

La pasada ola de calor y la falta de lluvias están afectando al estado de la aceituna de mesa que comenzará a recogerse a mediados de septiembre.

Un olivarero recoge las aceitunas de un toldo en la Axarquía malagueña. Foto: Mikel N. Navarro.
Un olivarero recoge las aceitunas de un toldo en la Axarquía malagueña. Foto: Mikel N. Navarro.

EFE.-  El vicepresidente de la Organización Interprofesional de la Aceituna de Mesa (Interaceituna), Antonio Rodríguez, ha explicado a Efeagro que el sector tenía grandes esperanzas en esta campaña, ante la inminente resolución del procedimiento de la Organización Mundial de Comercio (OMC) sobre los aranceles de Estados Unidos (EE.UU.) para la aceituna negra.

“Se han quitado los aranceles de EE.UU. para la aceituna verde y para la negra están a punto de desaparecer, según nuestras informaciones”, ha indicado antes de añadir que ahora se enfrentan a un “problema gravísimo” como consecuencia de la última ola de calor, “bien llamada Lucifer”, que ha sido como un “horno” para los olivos.

Este anticiclón subtropical ha agravado el estrés hídrico de los olivos de aceituna de mesa, de los que el 85 % se encuentra en Andalucía, sobre todo en la provincia de Sevilla, donde la falta de precipitaciones y la vecería ya hacían pronosticar una “cosecha media-baja” para esta campaña.

Según Rodríguez, que también es el responsable estatal de aceituna de mesa de la organización agraria COAG, los primeros aforos de la campaña 2021 se situaban en 500.000 toneladas, por debajo de la media de los últimos cinco años (540.000 t), pero, ahora, “si no se remedia la situación meteorológica, podría bajar a unas 400.000 toneladas“.

Ha explicado que “el único remedio es el agua, que llueva“, porque la pluviometría en las zonas productoras ha bajado un 30 % este año respecto a los niveles considerados normales y los pozos auxiliares con los que se riega el 20 % de las hectáreas de aceituna de mesa están en niveles mínimos.

La situación de sequía -ha añadido- se ha agravado por este “verano atípico“, ya que “la blandura o relente (rocío) suele caer en agosto y ayuda a madurar la aceituna, pero este año ha sido al revés, en julio“.

Los olivareros revisan a la baja la campaña de aceituna de mesa tras la ola de calor
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